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viernes, 4 de marzo de 2016

Batatas con tocineta y huevos fritos… pasando del desayuno al brunch un domingo cualquiera

Y es que el domingo es el día para flojear en la cama hasta tarde, cuando no hay prisa para terminarse el café y el desayuno puede ser fácilmente entre 11 y 12. Inspirada en una hermosa canción que rueda por ahí de Diego Torres con Rubén Blades, el domingo pasado hicimos un brunch en casa con estas ricas batatas con tocineta crujiente. Conocidas como “home fries” por los estadounidenses (típicas para el desayuno en algunas zonas) y como “patatas a la pobre” en España, sirvieron de cama para unos huevos fritos, terminando con un gran plato de fruta fresca y un par de horas de risas y cháchara amena con cafecito recién colado.
No dejes pasar el tiempo que tienes en este mundo sin disfrutar de unas buenas horas en familia un domingo cualquiera, esa es y será siempre tu gasolina para seguir adelante ante las dificultades y los tiempos difíciles, y como ves, no siempre hace falta gastar una fortuna para disfrutar de una rica comida.

Ingredientes
120gr de tocineta picada en dados medianos (40gr por persona)
3 batatas medianas peladas y picada en dados medianos
6 huevos
2 cucharaditas de aceite de coco
Sal y pimienta al gusto*
Perejil liso picadito

Preparación
Precalienta el horno a baja temperatura… unos 200°F. En un sartén antiadherente calienta a fuego medio el aceite de coco, incorpora las batatas picadas y los dados de tocineta, condimenta con pimienta, tapa y baja el fuego. Cuece todo por unos 10 a 15 minutos, removiendo de cuando en cuando, hasta que ambas estén doraditas. Traspásalas a un platón refractario o bandeja de hornear y mételas al horno para que se mantengan calientes mientras fríes los huevos.
Sube el fuego y en el mismo sartén donde hiciste tus batatas fríe los huevos de dos en dos. Para servir, coloca 1/3 de la preparación de las batatas en cada plato, coloca por encima los huevos, sal pimienta los mismos y espolvorea con el perejil picadito. Sirve de inmediato.
*Para este tipo de preparación no suelo agregar sal a las batatas para que contraste su dulzor junto a la tocineta salada. Solamente salo los huevos por separado al momento de hacerlos.
Rinde 3 porciones

miércoles, 2 de marzo de 2016

Panquecas de yogurt con proteína…un rico comienzo para los días del fin de semana

Una de las cosas que más extrañaba cuando me ponía a “dieta” era un rico desayuno con panquecas, esos que eran súper abundantes llenos de harina de trigo y altos en azúcar, pero eso ya no es un problema. Cuando uno aprende a cocinar para un programa de salud donde buscas hacer más que una dieta, cambiar cosas en tu metabolismo y poder reiniciarlo, también cambian mucho los gustos y las necesidades que creías que tu cuerpo necesitaba. Una vez que empecé a sentir los cambios en mi organismo y a sentirme mejor que nunca comiendo cosas muy ricas sin agredir mi cuerpo, mi mente comenzó como loca a imaginar cambios en recetas tradicionales y llevar a cabo muchos experimentos divertidos para transformarlas en un platillo sabroso y saludable. Atrévete a jugar con tu comida, verás que la mayoría de las veces obtendrás platos muy buenos que te podrás comer y no tirarlos a la basura, además aprenderás muchísimo en el camino y abrirás tu mente a sabores nuevos.
Empieza por cambios sencillos como el caso de estas panquecas, en mi receta original utilizaba suero de leche, harina de trigo todo uso, azúcar, ralladura de limón, huevos y vainilla; como topping normalmente usaba mantequilla y syrup de maple de mala calidad, es decir, lo tradicional. Sustituí la harina de trigo por proteína en polvo, el suero de leche por yogurt griego, el azúcar por pasta de dátiles y mantuve el resto de mis ingredientes, en cuanto al topping cambié la mantequilla normal por mantequilla de almendras y el syrup artificial lleno de productos nocivos por miel de buena calidad. El cambio en esta receta es relativamente pequeño, pero de mucha importancia para el organismo y sobre todo como aprendizaje para las transformaciones en las recetas por venir.

Ingredientes
1 huevo
¼ taza de yogurt griego
2 cucharadas de proteína en polvo
¼ cucharadita de polvo de hornear
1 cucharadita de pasta de dátiles
½ cucharadita de vainilla
½ cucharadita de ralladura de limón
2 cucharaditas de aceite de coco + un poco para engrasar la plancha o sartén
Una pizca de sal marina
1 1/2 cucharaditas de mantequilla de almendras
1 cucharadita de miel

Preparación
Mezcla todos los ingredientes en un tazón y deja que tu mezcla repose unos 5 minutos, mientras se calienta bien la plancha o sartén de teflón donde harás tus panquecas. Ahora, sobre fuego medio bajo, engrasa con un poquito de aceite de coco la superficie de tu plancha y esparce un tercio de la mezcla; cocina por unos minutos hasta que empiecen a formarse agujeritos en la parte superior y estén doraditas, dales la vuelta y cocina por el otro lado hasta que estén doraditas también por ese lado y retíralas del fuego. Sirve tus panquecas con media cucharadita de mantequilla de almendras por unidad y una cucharadita de miel para el total de las panquecas.


Rinde 3 panquecas medianas (1 porción)

miércoles, 21 de marzo de 2012

Lingüinis Carbonara 4 Quesos con Albahaca… que me perdonen los romanos



Y es que este famoso plato de pasta, cubierta de una intensa salsa a base de huevos, queso y tocineta servida con bastante pimienta negra, que se sirve en Roma y que es toda una institución, no se salvó en mi cocina de sufrir una pequeña variante al agregarle a la combinación de parmesano y pecorino 2 quesos más, junto con una lluvia de albahaca finamente picada. El resultado de esta transformación es una pasta contundente que me recuerda el delicioso sabor de una Quiche Lorraine y un sabor más delicado al de una salsa 4 quesos tradicional, al sustituirlos por quesos más suaves y no agregar más grasa con la crema de leche. Esta experiencia fue de lo más divertida y se me ocurrió a último momento cuando un mediodía, apurada por terminar el almuerzo, decidí hacer uno de nuestros platillos favoritos super rápidos, una pasta carbonara. Estoy segura que no soy la única y que tú seguramente has hecho una cantidad de transformaciones a tus preparaciones de siempre para llevarlas a otro nivel, me encantaría conocer alguna de ellas.
Ingredientes
500 gr de lingüinis
3 huevos
¼ de taza de queso pecorino romano rallado
¼ de taza de queso manchego rallado
1/3 de taza de queso gruyere rallado
¼ de taza de queso parmesano rallado
Queso parmesano rallado adicional para servir en la mesa
185 gr de tocineta ahumada
2 cucharadas de aceite de oliva
Albahaca al gusto
Sal y pimienta
Preparación
En una olla grande coloca suficiente agua para cocer tu pasta y ponla al fuego. Pica en pequeños lardons o rectángulos, colócalos en una cacerolita junto con el aceite de oliva, tápalos y llévalos a la hornilla cociéndolos por unos 15 minutos a fuego bajo para que no se doren, una vez transcurrido este tiempo, apaga el fuego y mantenlos tapaditos para conservar la temperatura.

Al hervir el agua para la pasta, agrega sal suficiente para salar ligeramente el agua y pon a cocer los lingüinis. Para preparar la salsa pica la albahaca finamente, bate en un tazón los huevos junto con los quesos rayados, un poco de pimienta y agrega la albahaca. Coloca un colador para pasta sobre un tazón grande donde puedas servir toda la pasta y una vez que los lingüinis estén al dente cuélalos sobre el mismo permitiendo que el agua caliente de la cocción caiga dentro del tazón para calentarlo, no descartes el agua hasta que esté lista la pasta para ser servirda. Por otro lado, devuelve la pasta a la olla caliente, agrega la tocineta y remueve muy bien para que todo el aceite la impregne y se distribuya bien la tocineta cocida, a continuación agrega la mezcla de huevos crudos y queso removiendo rápida y constantemente toda la preparación hasta lograr una emulsión convirtiéndose en una salsa blanca que recubra los lingüinis. Si notas que está un poco seca y escasa de líquido agrega un poco de agua de la cocción que tienes en el tazón de servicio hasta lograr la consistencia que te guste. Ahora ya puedes descartar el agua y pasar tu preparación al tazón de servicio. 
Sirve de inmediato y coloca un poco más de queso parmesano en la mesa para que tus comensales se sirvan sobre ella si así lo desean. Bon apettit.
Rinde 4 porciones

viernes, 9 de diciembre de 2011

Tortilla de Bacalao… un magnífico sustituto de la Tortilla Española en cualquier celebración



Si hay un platillo que repito a menudo en casa para servir como pasapalos en cualquier celebración, esa es la Tortilla Española de papas, pero en estos tiempos modernos en los que nos cuidamos más y somos más selectivos a la hora de comer, donde procuramos nivelar las comidas llenas de carbohidratos sustituyéndolos por platillos low carb (bajos en carbohidratos) es precisamente en las fiestas donde encontramos mayor problema a la hora de servir aperitivos que sigan estas características y que sean espectaculares a la vista y el gusto. Después de probar con distintas combinaciones de sabores, la tortilla de bacalao rica en proteínas y muy baja en carbohidratos se ha ganado su puesto como el mejor sustituto a la tortilla española. Y aunque el bacalao no es un pescado popular en Venezuela y por lo tanto considerado como costoso, no lo es más que un salmón ahumado o un buen Jamón Serrano, típico de muchos de los platillos que se sirven de abrebocas un casi todas las fiestas o reuniones celebradas en muchas casas. Además los cortes de bacalao empleados para esta tortilla son los más baratos ya que solo utilizamos las piezas que anteceden la cola y que no sirven para ser servidas enteras como filetes o postas que salen de los lomos de este pescado. Por último un dato no menos importante a la hora de preparar cualquier plato de bacalao si te gusta, es desalar todas las piezas que compres apenas llegas a casa y luego congelarlas listas para usar, así podrás disfrutar de él cuando quieras sin necesidad de pasar por la penosa labor de hacerlo de 2 a 3 días antes del momento de preparación de la receta.

Ingredientes
2 trozos de bacalao delgados cercanos a la cola previamente desalados (1 ¾ a 2 tazas de bacalao desmenuzado)
1 cebolla grande cortada en juliana
1 taza de pimentones asados cortados en tiritas y bien escurridos
1 diente de ajo triturado
¼ taza de perejil liso picadito
5 huevos grandes ligeramente batidos con un tenedor
Sal y pimienta al gusto
2 cucharadas de aceite de oliva

Preparación
Coloca en una cacerolita tus piezas de bacalao y cúbrelas con agua fría, llévalas al fuego cocínalas por un lapso de 10 minutos, transcurrido el tiempo, cuela el pescado y déjalo enfriar ligeramente para luego con mucho cuidado desmenuzar las piezas en trozos medianos retirando toda la piel y las espinas. Resérvalo. 

Calienta a fuego medio en un sartén mediano de 24 a 25 cm de diámetro el aceite de oliva, agrega las cebollas en juliana y saltéalas por unos 8 minutos hasta que estén transparentes, ahora agrega las lascas de bacalao junto con el ajo triturado y sigue cocinando unos 5 a 8 minutos más, por último agrega el pimentón asado y termina de cocinar tu preparación hasta que quede bien sequita sin ningún tipo de líquido de cocción que te impidan en el futuro que tu tortilla no cuaje por exceso de humedad. Traspasa la preparación a un tazón grande (reserva la sartén tibia sobre fuego bajo, no la laves) y mézclala con el perejil, corrige la sal si te hace falta, según cuanto hayas desalado tu bacalao, y condimenta con pimienta. Por último agrega los huevos batidos y mezcla muy bien hasta que esté todo incorporado.

Engrasa un poquito el sartén de nuevo y regresa esta mezcla, cocina tu tortilla hasta que este apenas dorada por abajo y que se haya cocido al 50%, voltéala para cocerla por el otro lado. Para darle la vuelta a la tortilla los españoles usan un plato de la vajilla diaria de la casa, verás que esa técnica no es tan difícil de realizar y te ahorra el dinero de comprar un sartén doble. Te explico: usando una espátula recorre todo el borde de la tortilla para asegurarte que no esté pegada al sartén, tomas el plato y cubres tu tortilla y con mucho cuidado le das la vuelta para que esta caiga sobre el plato, una vez allí sólo tienes que deslizarla nuevamente al sartén, empujar los bordes hacia adentro para que queden redondeados y terminar de cocerla por esa cara. Una vez lista deslízala con la ayuda de la espátula a un plato limpio de servicio y deja que repose por lo menos unos 15 a 20 minutos antes de cortarla y servirla. 

En casa normalmente la servimos a temperatura ambiente la cual también hace más fácil el proceso de cortarla en bocadillos. Espero que la disfrutes tanto como nosotros y si te quedan algunos bocadillos para el día siguiente, podrás acompañarlos con una ensalada para una comida rápida y ligera. Felices fiestas.

Rinde de 6 a 8 porciones

viernes, 17 de junio de 2011

Tarta de Chocolate sin harina… para chocohólicos profesionales

Si del cielo nos caen limones, entonces haremos limonadas. Si no consigues harina de trigo para hacer tus tartas prueba esta receta full chocolate y no te quedarás sin postre. Perfumada con ron y café, en una especie de mezcla entre soufflé y mousse, esta delicia oscura es para quienes disfrutan de un intenso sabor a chocolate negro.  No muy dulce ni muy amarga es perfecta para cerrar con broche de oro cualquier cena que tengas en casa, sobre todo si tienes comensales muy exigentes. Acompáñala con un rico y cremoso helado de café para reforzar su toque de mocha, o con crema batida y una salsa de fresas frescas, para tomar con ella una copa de un buen oporto o champaña helada son la mejor opción. Todo un hit para celebrar este Día del Padre.

Ingredientes para la tarta
160 gr de chocolate al 58,5% Bucare picadito o en gotas
155 gr de chocolate negro al 70% gran samán picadito o en gotas
185 gr de mantequilla sin sal dividida en cuadrados
¼ taza de azúcar + 2 cucharadas aparte
1 cucharada de ron*
1 cucharada de café instantáneo disuelto en 1 cucharadita de agua hirviendo
1 cucharadita de vainilla
5 yemas de huevo
3 claras de huevo
Pizca de sal
Cacao en polvo y mantequilla para preparar el molde
Un molde circular de 20cm
Un círculo de papel parafinado del tamaño para forrar el fondo tu molde
Ingredientes para la cubierta
75 gr de chocolate al 58,5% Bucare picadito o en gotas
75 gr de chocolate negro al 70% gran samán picadito o en gotas
75 gr de mantequilla sin sal dividida en cuadrados
*Puedes variar el sabor y aroma de tu tarta sustituyéndolo por ron de naranja
Preparación
Precalienta el horno a 300°F y engrasa el fondo de tu molde. Coloca el papel parafinado y engrasa de nuevo el fondo sobre el papel y los laterales del molde. Espolvorea con cacao en polvo hasta cubrir por completo el interior del molde.
Derrite a baño maría los chocolates junto con la mantequilla, mezclando muy bien para que se incorporen durante el proceso. Retíralo del fuego y deja que baje un poco la temperatura. Mientras tanto coloca las yemas de huevo junto con ¼ de taza de azúcar, el café disuelto, la vainilla y el ron en el tazón de una batidora y bate la mezcla hasta que las yemas se tornen pálidas, aumenten su volumen y se tornen como una crema. Con la máquina andando agrega lentamente la mezcla de chocolate y mantequilla a las yemas… y bate lo suficiente hasta que todo esté bien integrado.
Aparte,  bate las claras junto con la pizca de sal hasta que estén espumosas, agrega las 2 cucharadas de azúcar y bate hasta que se formen picos medio firmes. Incorpora en dos tandas las claras batidas a la mezcla de chocolate y yemas mezclando de forma envolvente con la ayuda de una espátula. Vierte la mezcla en el molde preparado y hornea la tarta por 35 a 40 minutos hasta que al introducir un palillo este salga muy húmedo pero no líquido. No sobre cuezas la tarta para no perder la textura particular que obtendrá después de la refrigeración.
Retírala del horno y deja que enfríe por 30 minutos antes de desmoldarla. No te asustes si se baja bastante después de hornear, esta tarta crece mucho dentro del horno sin desbordarse del molde, pero al enfriarse, al igual que un soufflé, desinfla. Para desmoldarla pasa un cuchillo con mucho cuidado alrededor de la tarta para desprenderla de los laterales, vuélcala sobre un plato cubierto de papel encerado, retira el molde y el papel del fondo, vuelve a taparla con el molde dejándola boca abajo y métela a la nevera para que enfríe durante 4 horas o por toda la noche.
Para la cubierta, derrite los chocolates junto con la mantequilla a baño maría, removiendo constantemente hasta que esté todo disuelto y bien incorporado. Saca de la nevera la tarta ya fría,  colócala sobre una rejilla y báñala con la mezcla de chocolate permitiendo que caiga por los costados para cubrirla por completo, pásala al plato de servicio y refrigera de nuevo por lo menos 2 horas.
Para servirla, divide tu tarta con un cuchillo delgado y caliente para que te sea más fácil, limpiando muy bien el cuchillo entre cada corte.
Rinde 10 porciones.
Versión original de Williams-Sonoma

Pan de hamburguesas… con un gustito a brioche

Ummm!!! el pan casero es irresistible y, aunque a veces puede no salir perfecto o quedarte como una piedra, es mil veces mejor que el que compras en el supermercado, haz pan en casa que el esfuerzo siempre valdrá la pena y es la única vía posible de que, más pronto que tarde, obtengas el resultado que tanto anhelas. Estos bollitos de pan que hoy te traigo están hechos en mi batidora, la cual tiene una herramienta para amasar, pero puedes perfectamente amasarlos a mano si no cuentas con una máquina para hacerlos e incluso puedes usar el procesador de alimentos, siempre y cuando en el manual del usuario te diga que puedes utilizarlo para este fin, sin dañar el motor y el tiempo y forma de usarlo correctamente cuando amasas. Normalmente, cuando estudias panadería te enseñan que la materia grasa, mantequilla en este caso, debe ser agregada al final del proceso cuando se trata de una cantidad importante que pueda interferir con el desarrollo del gluten contenido en la harina de trigo, el cual es el responsable de la estructura final de tu pan, pero buscando recetas para hacer mis panecillos redondos tipo dely, perfectos para unas hamburguesas de buena calidad y apariencia glamorosa, encontré una en la cual la mantequilla es agregada desde el primer momento, derretida para su fácil incorporación, y de verdad quedan estupendos, con un ligero sabor y perfume a ella que me recuerdan al pan brioche. Acompaña una cena de gala con ellos y quedarás de lo mejor, porque no sólo puedes usarlo para ser relleno, sino que también cumplen su función de acompañantes en cualquier comida formal de la manera más vistosa.

Ingredientes
1 taza de leche ligeramente caliente, no hirviendo
7 gr de levadura instantánea
1/8 de taza de azúcar
125 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
1 huevo
1 cucharadita de sal
3 ½ a 4 tazas de harina todo uso
1 huevo batido con 1 cucharadita de agua para barnizar
Preparación
Coloca en el tazón de la batidora la leche caliente junto con la mantequilla para que se derrita. Mientras se enfría, coloca en un tazón 2 ½ tazas de harina, agrega la levadura y mézclala muy bien para que los gránulos se cubran de harina. Una vez fría la leche, agrega el azúcar y comienza a batir a velocidad media baja y con la herramienta de paleta hasta que se incorporen bien los ingredientes, agrega el huevo y sigue batiendo hasta que esté bien mezclado. En este punto, con la máquina en marcha a baja velocidad, ve incorporando la harina del tazón que contiene la levadura, una vez incorporada aumenta un poco la velocidad y bate por un par de minutos. Cambia la herramienta de paleta por el tirabuzón de amasar, agrega la sal y enciende la máquina a velocidad media, de a poco ve agregando el resto de la harina hasta completar las 3 ½ tazas, completarás el ciclo de amasado en el transcurso de 6 minutos y cuando la masa se haya despegado del tazón pero aún sea muy suave y pegajosa en las manos. Traspasa tu masa a un tazón limpio y ligeramente engrasado y cúbrelo con plástico de cocina para que leve 1 hora. Si tienes un gorro de baño plástico de esos que encuentras en los hoteles, son perfectos para cubrir el tazón a la hora del primer levado del pan.
Si estás haciendo el pan a mano, sigue el mismo procedimiento usando una cuchara de madera o paleta hasta integrar la mayoría de la harina (por lo menos 3 tazas), pasa la masa a un mesón sin harina adicional y continúa amasando solo agregando la cantidad restante de la harina citada en la receta, puedes agregar hasta las 4 tazas, pero siempre que agregues más harina deberás tomar en cuenta que obtendrás al final un pan más seco y quizás un poco más duro. Trata de mantener una masa manejable pero húmeda lo que significará que siempre podrá pegarse un poco a las manos y al mesón de trabajo. En última instancia puedes engrasar un poquito tus manos y el mesón para que te sea más fácil. Una vez amasada tu masa, traspásala a un tazón limpio como te indico en el párrafo anterior.
Al cabo de la hora, destapa la masa y con los puños cerrados presiona la masa hasta que se desinfle por completo lleva los extremos hacia dentro como para formar una bola, dale la vuelta y tápala de nuevo para que leve 1 hora más. Este proceso se llama desgasificar la masa y ayuda a la estructura final de tu pan.

Voltea tu masa sobre un mesón ligeramente engrasado, con la ayuda de las manos extiende la masa para formar un rectángulo, dobla la mitad hacia el medio y presiona ligeramente la masa con el canto de la palma para que se una, dobla la otra mitad por encima y presiona el borde para formar un cilindro. Con un cuchillo muy afilado, unas tijeras de cocina o un cortador de masa, divídelo en 8 porciones iguales. Estira ligeramente los bordes y llévalos hacia el centro presionando para que se peguen y forme una especie de bolita, con la juntara hacia abajo y la palma de tu mano en arco como si fuese una copa invertida, gira la masa sobre sí misma para terminar de formar la bolita de pan con la masa. Repite este proceso con cada una de ellas. Una vez termines con ellas, traspásalas con mucho cuidado a una bandeja de hornear engrasada, o con un silpat de fondo. Tapa tus pancitos con un plástico grande y engrasado para que no se pegue a la masa. Precalienta el horno a 375°F y deja levar otra vez por 45 minutos o hasta que hayan aumentado el doble de su volumen.
Transcurrido este tiempo, destápalos, barniza cada uno con el baño de huevo y agua y si gustas decóralo con semillitas de ajonjolí, amapola, girasol o sal gruesa. Puedes usar cualquiera que te guste o una mezcla de ellas. Hornea tus pancitos por aproximadamente 20 minutos hasta que estén doraditos. Retíralos del horno y déjalos enfriar en una rejilla o una tabla de madera.
Rinde 8 panecillos redondos
esta receta está modificada por la sopa de tomate, su versión original es de Bon Appetit

martes, 7 de junio de 2011

Ensalada de Bacalao a la parrilla… una opción fresca para el verano

En estos días de tanto calor lo que más provoca es comer platos refrescantes con cocciones rápidas o al aire libre y, aunque también son días lluviosos para los venezolanos, siempre encontramos la manera  a veces improvisando “techos” para la parrilla y otros, como yo, que la hacen incluso dentro de casa, buscando métodos con los cuales aprovechar el fuego sin el humo del carbón. En mi memoria hay más de un recuerdo de ver a un familiar junto a la parrillera con un paraguas para no mojarse ni él ni la comida. Bueno no sé cuál sea tu caso o si en tu país no llueve en verano, lo que sí sé es que puedes hacer esta ensalada con el pescado recién salido de la parrilla o aprovechar lo que sobró para hacerla al día siguiente y, junto con unas tostadas de pan o casabe, tener un almuerzo fresco, ligero y diferente. Soy amante del bacalao pero siéntete en libertad de cambiarlo por cualquier otro que te guste más, sólo ásalo y desprende su carne en lascas grandes para luego mezclarlo con unos vegetales, huevo cocido, un buen aceite de oliva y vinagre. Disfruta de ella en la oficina, en la playita o en un día de campo aprovechando lo que quedó de esta parrillita, sin desperdiciar nada.

Ingredientes
1 lomo de bacalao a la parrilla o lo que te haya sobrado del día anterior
3 tomates cherry
¼ de aguacate
2 huevos cocidos
Aceite de oliva y vinagre al gusto
Sal y pimienta al gusto
Opcional: puedes agregar unas aceitunas negras y completar la influencia mediterránea de esta ensalada, además de cambiar el vinagre de vino blanco por vinagre balsámico. Por último puedes agregar hierbas como albahaca u orégano sabores básicos de esa zona.
Preparación
Separa la carne del pescado en trozos grandes y resérvalo. Pica el aguacate en cubos grandes, los tomates al medio o en cuartos al igual que los huevos, como tú prefieras, y mézclalos con el antipasto en un tazón grande junto con la sal, la pimienta, las aceitunas si las usas y el bacalao.  
Rinde 2 porciones

martes, 24 de mayo de 2011

Quién fue primero el huevo la gallina

Los huevos de gallina contenidos y protegidos por una fina cáscara están compuestos por una masa traslúcida de agua y proteína la cual conocemos por clara y una yema que va, desde el amarillo pálido en los huevos colectados por crías de gallinas por las industrias hasta el naranja fuerte provenientes de animales criados en granjas y con una sana alimentación, la cual normalmente corresponde al 33% del peso total de cada uno y es la que contiene lecitina, una sustancia con propiedades emulgentes. Internamente la cáscara está recubierta por una membrana en cuyo extremo más redondeado se forma un espacio llamado cámara de aire que aumenta su volumen a medida que el huevo envejece.
Huevo Crudo
Wikimedia Commons

Trata de no comprar huevos que tengan su cáscara fracturada o agrietada y tampoco los que estén sucios ya que al lavarlos puede volverse permeable y contaminarse con gérmenes como los que causan la salmonella. Para saber si está fresco puedes hacer una sencilla prueba, sumérgelo en un vaso lleno de agua, mientras más flota menos fresco es.

Su uso en la cocina y pastelería es fundamental, desde salsas como la mayonesa, mousse dulces o salados, tortas… y solos por si mismos cocidos o en una omelette corresponden una parte importante de nuestra dieta diaria. Con el paso del tiempo te iré contando algunas de mis recetas favoritas donde los huevos juegan un papel fundamental, por lo pronto te dejo a mano un link para que aprendas como ellos pueden ser beneficiosos para tu salud (click aqui).



lunes, 23 de mayo de 2011

Cuando el ají se junta con las cabras

Para los amantes de la combinación dulce-salado y del picante, les ofrezco una variante de mis flaquitas rellenas con queso de cabra y pimentón agridulce. Sustitúyelo por una espectacular mermelada de ají picante artesanal que, aunado con nuestros excelentes quesos de cabra, vendría a ser una muestra de lo que hoy se produce en Venezuela con un alto perfil de calidad. Puedes comértela como merienda o acompañando una rica sopita en la noche para una cena ligerita, pero será tu mejor opción a la hora de servirla como ricos abrebocas a tus amigos en cualquier reunión, sobre todo si entre ellos tienes de visita a alguno que viva en el extranjero y quieras lucirte con productos hechos en tu tierra.

Ingredientes
40 gr de queso de cabra natural
4 cucharaditas de mermelada de ají picante
Sal y pimienta al gusto
12 ramitas de ciboulette enteras para el relleno

Preparación
Una vez frías las tortillas, esparce 20 gr de queso en cada una hasta cubrir un área cercana a los 2/3 de la misma, pon un poquito del queso en el otro extremo para que selle a la hora de enrollar tus flaquitas. Sobre el queso esparce 2 cucharaditas de la mermelada en cada una, 6 ramitas de ciboulette y enróllalas comenzando por ese lado como si fuera un brazo gitano. Refrigéralas envueltas en papel envoplast hasta la hora de servir.

Si las vas a servir como pasapalos, pica cada tortilla en 6 rueditas, monta cada rollito sobre un casabito individual tostado y decóralo con un poquito más de ciboulette, si no quieres agregar ningúna fuente extra de carbohidrato más que la mermelada, corta tus flaquitas en 2 ó 3 porciones y sírvelas con una linda brochetica de bambú y una fina juliana de ají dulce fresco para un toque adicional de color y textura.
Rinde 2 flaquitas - 4, 6 ó 12 pasapalos
Truco: calienta ligeramente la mermelada antes de colocarla sobre el queso, lograrás una distribución más pareja.

sábado, 7 de mayo de 2011

Recién saliditos del horno...

Los biscottis o cantuccini son unas clásicas galletas italianas que varían su nombre e ingredientes según la región donde se producen, y requieren un proceso de doble cocción en el horno, el primero donde cocemos como tal la masa cruda de los biscochos y el segundo a una temperatura más baja para secarlos. Los más conocidos son los Biscottis di Prato, originales de un pueblo cercano a Florencia capital de Toscana, con una consistencia a veces realmente dura para comerlos secos, pero extraordinarios cuando son sumergidos en una copa de Vin Santo a la costumbre italiana. La versión que hoy te traigo viene cargada de aromas de campiña europea,  la cual cierra un ciclo de recetas propuestas para hacer una deliciosa merienda la tarde de este domingo Día de Las Madres. La ventaja de hacerlos en casa, además de ser un extraordinario detalle para tus invitados, es que puedes  ajustar el tiempo de cocción para obtener una galleta menos seca y más crujiente sin perder su identidad y textura que permiten degustarla sola o sumergida en la bebida de tu elección.

Ingredientes
60 gr de mantequilla a temperatura ambiente
200 gr de azúcar
3 huevos
450 gr de harina de trigo todo uso
2 cucharadas de miel
½ cucharadita de sal
2 cucharaditas de polvo de hornear
1 cucharadita de vainilla
100 gr de almendras tostadas y picadas
1 gr de flores de lavanda
1 huevo batido con 1 cucharadita de agua para barnizar las galletas
Azúcar adicional para espolvorear
Preparación
Precalienta el horno a 350°F y engrasa con mantequilla una bandeja de hornear para luego colocar parafinado y engrasar nuevamente, o si tienes un silpat simplemente colócalo sin nada de grasa sobre la misma. La ventaja del silpat, una especie de mantelito siliconado diseñado especialmente para hornear, es que te evita todo el trabajo de engrasar y forrar tus bandejas de hornear y sobre todo el trabajo de limpieza. Cierne tu harina junto con el polvo de hornear y la sal, luego agrega las flores de lavanda y resérvala.

Coloca en el tazón de la batidora, la mantequilla junto con la vainilla y el azúcar, bátela hasta que este cremosa y blanquecina, con la máquina encendida a velocidad baja incorpora los huevos y la miel, aumenta la velocidad un poco y permite que los líquidos se mezclen completamente con tu crema de mantequilla, a continuación agrega las almendras picadas y la totalidad de la harina, mezcla sólo suficiente para que se humedezca la harina pero no en exceso para no desarrollar el gluten contenido en ella y que tus galletas queden duras como piedras.

Traspasa tu masa a un mesón de trabajo enharinado y termina de incorporar bien todos tus ingredientes amasando ligeramente, si te hace falta agrega un poco más de harina en el proceso. Divide tu masa en tres porciones, forma un rollo con cada una y estíralos cada con la ayuda de tus dedos hasta obtener unos cilindros del largo de tu bandeja. Traspásalos a tu placa de hornear y aplánalos ligeramente para que parezcan unas delgadas hogazas. Barniza con un pincel y la mezcla de huevos y luego espolvorea con un poquito de azúcar. Hornea tus hogazas por un transcurso de 30 a 35 minutos o hasta que estén doradas, rotando la posición de tu bandeja a la mitad de la cocción. Retíralas del horno y deja que se enfríen por 10 minutos antes de cortarlas. Baja la temperatura del horno a 300°F.

Transcurrido ese tiempo, con un cuchillo de sierra para pan rebana cada hogaza en diagonal para obtener unas galletas de 1,5 cm de espesor. Colócalas de nuevo acostaditas en la bandeja y devuélvelas al horno por un transcurso de 10 minutos, retíralas, dale la vuelta y hornea por otros 10 a 15 minutos. Sácalas y colócalas inmediatamente sobre una rejilla para que se enfríen totalmente. Puedes conservarlas en un contenedor hermético por mucho más tiempo que cualquier otra variedad de galletas que hayas hecho antes en casa.
Rinde 65 galletas aproximadamente

Tortilla española con chorizo… cómo vivir sin ella

Creo que la tortilla de papas es uno de los platos de España que, al igual que la paella, ha cruzado más fronteras. Sólo de papa o en combinación con chorizo, pimientos o lo que más te guste, es la compañera ideal de un plato de fiambres y aceitunas para cualquier reunión junto con unas cubatas, cervezas o una refrescante sangría. Esta receta que comparto hoy con ustedes, me la enseño a hacer una amiga española de mi mamá en una oportunidad, después de comentarle que en casa de Bertha que vive en España y quien hace una tortilla espectacular, me la servía con unas delgaditas ruedas de tomates con sal, aceite de oliva y un buen pan gallego. Mi esposo siempre me dice que comer pan con pan (papas) es comida de locos, pero yo pienso que hay que estar locos para no comerse una rebanada o quizás un poco más con este delicioso platillo, sino que lo digan en España de donde vino una franquicia que estuvo en Caracas ya hace mucho tiempo llamada Bocatas, la cual servía un extraordinario sándwich de tortilla de papa en que al pan le frotaban tomate y un poquito de aceite de oliva.

Ingredientes
5 papas medianas
1 cebolla grande
6 huevos
85 gr de chorizo español
Sal
1 ½ tazas de aceite vegetal para freír
Preparación
Corta las papas y las cebollas en láminas delgadas no muy grandes en diámetro, mézclalas con un poco de sal y resérvalas juntas en un tazón sin agua. Calienta el aceite directamente en el sartén donde vas a cocer tu tortilla, agrega la combinación de papas y cebolla y fríelas a fuego medio bajo. Remueve de vez en cuando para que la cocción sea pareja y no se doren tus papas, no deben quedar doradas.

Mientras tanto pica el chorizo en láminas delgadas y en un tazón grande bate ligeramente los 6 huevos. Sabrás que tus papas están cocidas cuando al pincharlas con un tenedor estén suaves y se rompan fácilmente, agrega las láminas de chorizo y cuece por un par de minutos para luego con ayuda de una espumadera o cuchara colador sacar tu mezcla de papás del sartén e incorpóralos al tazón de los huevos directamente. Una vez traspasada toda, pisa un poco las papas con un tenedor y remueve bien para que el huevo cubra todo uniformemente, incorpóralo todo de nuevo al sartén y a fuego medio bajo cocina tu tortilla hasta que esté dorada por ambos lados. 

Para darle la vuelta a la tortilla los españoles usan un plato de la vajilla diaria de la casa, verás que esa técnica no es tan difícil de realizar y te ahorra el dinero de comprar un sartén doble. Te explico: usando una espátula recorre todo el borde de la tortilla para asegurarte que no esté pegada al sartén, tomas el plato y cubres tu tortilla y con mucho cuidado le das la vuelta para que esta caiga sobre el plato, una vez allí sólo tienes que deslizarla nuevamente al sartén, empujar los bordes hacia adentro para que queden redondeados y terminar de cocerla por esa cara. Una vez lista deslízala con la ayuda de la espátula a un plato limpio de servicio.
Rinde de 6 a 8 porciones
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