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jueves, 17 de marzo de 2016

Quinoa con vegetales y guacucos…cumpliendo con Dios y con nuestro cuerpo

Llega Semana Santa y, para todos aquellos que hemos sido criados bajo la religión católica, son los días en los que no podemos faltar al compromiso de no comer carne; pero para los venezolanos es cada vez más difícil conseguir cosas en los mercados debido al desabastecimiento que se ajusten a nuestro presupuesto, sobretodo en épocas como estas donde el pescado llega a valer el triple de su costo habitual.
Por eso la propuesta de hoy es ofrecerte una receta con quinoa, un producto que, aunque es más costoso que el desaparecido arroz, hoy es más fácil encontrarlo en muchas tiendas, es más sano y amortiguas el gasto con unos deliciosos guacucos que puedes conseguir con o sin concha (para esta receta los usé sin concha) en cualquier pescadería a un costo realmente más bajo que el pescado o los mariscos. Para los que no viven en Venezuela, podemos decir que estos pequeños moluscos son como una especie de almejas mucho más pequeñas que crecen enterradas en el fango de pantanos de agua salada y son comunes en el Sur del Caribe, desde Belice hasta Colombia, en el Golfo de Venezuela y en el Lago de Maracaibo. Los más famosos en nuestro país son los de la isla de Margarita, tánto que una playa lleva su nombre, Playa Guacuco, además de los de la Restinga en donde se obtiene la mayor pesca.
Espero que disfrutes de esta receta tanto como yo y me cuentes, si la haces, qué tal te salió.

Ingredientes
1 ½ taza de guacucos limpios, escurridos y sin cocha (480gr)*
½ taza de quinoa
½ a 3/4 taza de caldo de mariscos, agua o una mezcla de ambos
¼ taza de brandy
200 gr de tomates en lata picados en dados pequeños (pulpa y jugo por separado)
2 dientes de ajo triturado
1 tallo de ajo porro mediano picado en rodajas o láminas finas (sólo la parte blanca y la verde más tierna)
1 tallo de cebollín picadito
½ jalapeño picado finamente (si te gusta más picante agrega un jalapeño completo)
1 cebolla mediana picada en dados pequeños
½ pimentón picado en dados pequeños
½ taza de zanahoria picada en dados pequeños (puedes usar las congeladas)
½ taza de guisantes frescos o congelados
3 cucharadas de aceite de oliva
2 taza de rúgula picada toscamente
Sal y pimienta al gusto
*Si vives en Caracas la gente de Frescados vende los guacucos limpiecitos sin un grano de arena y pelados (tienen delivery). Si no, pregúntale a tu pescadero si los vende limpios. Puedes hacerlos con concha si no los consigues ya pelados.

Preparación
En una cacerola mediana o un sartén que funcione como una paellera con tapa, calienta el aceite de oliva junto con el ajo a fuego medio bajo, incorpora la cebolla, el ajo porro, el cebollín, el jalapeño, el pimentón y rehoga tus vegetales hasta que la cebolla esté transparente como unos 5 a 7 minutos; agrega el tomate y sigue cocinando por unos 5 minutos más para que reduzca un poco el líquido.
Ahora sube el fuego, agrega la quinoa, los guacucos y el brandy y cocina removiendo constantemente hasta que se haya evaporado casi en su totalidad el líquido. Incorpora el jugo del tomate, ½ taza del caldo, la zanahoria, los guisantes y condimenta con la sal y la pimienta; tapa tu cacerola y baja el fuego al mínimo cocinado la preparación alrededor de 20 minutos hasta que la quinoa esté cocida. De vez en cuando chequea la cantidad de líquido y si hace falta agrega de a poco el caldo restante.
Una vez lista, retírala del fuego y rectifica el punto de sal. En este punto puedes agregar la rúgula y mezclarla en su totalidad con la quinoa o servirla por encima en cada plato como puedes ver en la foto. En ambos casos funciona y es deliciosa. La idea es que se cueza la rúgula ligeramente con el calor residual de la quinoa caliente. A la hora de servir, agrega un poco más de aceite por encima, un poquito más de brandy para que realce el sabor de los guacucos y espolvorea con un poco más de pimienta recién molida.

Rinde 6 a 8 porciones

miércoles, 25 de abril de 2012

Una huerta en el balcón de mi casa… el nuevo pasatiempo de esta cocinera




Foto original de: Jamie´s garden
Llevo ya algún tiempo viendo en la tele uno de los programas del que considero uno de los mejores chef del momento Jamie Oliver, en él este cocinero británico no solamente nos enseña a la audiencia a cocinar ricas recetas sino que también, ha dedicado parte de este show llamado Jamie at Home (Jamie en casa) a crear una huerta en nuestra casa con los productos que más consumimos, con tips de cómo sembrarlos, cómo hacerlos orgánicos sin fertilizantes ni pesticidas químicos usando animalitos que Papá Dios nos regaló para beneficio de nuestras matas, y cómo y cuando cosecharlos.
Foto original de: Agrarian, Williams-Sonoma

Foto original de: Making a difference by planting a garden, Snack Girl
Pues bien, parece que esta tendencia se ha extendido como las ramas de los guisantes, apoderándose de varios sitios web, afianzando sus brotes por todos lados. Ese es el caso que me he encontrado en la página de internet de Williams-Sonoma, una prestigiosa marca de los Estados Unidos relacionada a todos los campos de la cocina, y en la cual encontrarán bajo su nueva sección Agrarian, una cantidad de plantas de lechugas diferentes, semillas y plantas de hierbas y hasta árboles frutales que está vendiendo por este canal junto con diferentes herramientas para que los dedicados gourmets pongan en práctica la siembra de huertos en casa. Otra de las páginas donde he encontrado mencionado el tema de los huertos son la página de Facebook de Charvenca y la página web de Telemundo 51 de Miami, el blog de Snack Girl entre otras.

Yo ya me contagié de esta tendencia verde de cocina y he sembrado mi huerta pequeñita en el balcón de casa sembrando algunas hierbas aromáticas como el tomillo, el romero, la albahaca, orégano y salvia, pero además también sembré tomates (por supuesto jeje) de dos variedades, pimientos y ají dulce ya hace casi dos semanas y comparto acá algunas de las fotos de mis bebes recién nacidos.
Mi siembra de tomates

Anímate, es divertido y desestresante, además después de todo será un orgullo comerte tus propios tomates ¿no te parece?
Mis hierbas aromáticas: albahaca y orégano





















miércoles, 19 de octubre de 2011

Arroz de Tomate Portugués… a sólo un paso de ser un risotto lusitano.



Solito bañado o como acompañante, este arrocito con un profundo sabor a aceite de oliva que hacía mi abuela Mai y luego popularizó mi mamá en casa podría llegar a ser perfectamente un risotto lusitano, la única diferencia con el tradicional plato italiano es que éste no lleva parmesano en su preparación y la cantidad de humedad para volverlo un arroz caldoso puedes ajustarla a tu gusto, a mi particularmente me gusta bastante caldoso pero para no saltarme la tradición de esta receta, lo presento acá un poco más sequito, tal cual lo hacía mi mamá en mi infancia. En Barcelos, al norte del Portugal Continental, en casa de mis tíos, mi tía solía servirme este arrocito acompañando unas riquísimas chuletas de cerdo empanizadas, pero también es el compañero ideal para el pescado (a mí me gusta con bacalao) o pollo. Si después de todo no te convence la manera de hacerlo al estilo portugués, siempre podrás agregar un poco de queso parmesano y mantequilla y degustarlo como cualquier risotto italiano.
Ingredientes
1 ½ tazas de arroz de grano largo crudo
3 tomates perita picados en cuadritos (yo no les quito ni la piel ni las semillas)
1 lata de tomates pelados pequeña (400gr)
3 a 4 dientes de ajo finamente picados
1 cebolla grande finamente picada
Aceite de oliva* (cantidad necesaria)
3 tazas de agua
1 ½  cucharaditas de sal
Pimienta al gusto
*para este plato en particular me gusta usar aceite de oliva el gallo, de lata roja, el cual no es extra virgen y tiene un sabor más fuerte, de hecho ese es el que se ha usado siempre en casa para prepararlo, pero si te resulta muy fuerte siempre podrás sustituirlo por el que más te guste o mezclarlo con aceite de canola.

Preparación
Pon a calentar unas 2 ó 3 cucharadas de aceite de oliva en una cacerola mediana y profunda, agrega el ajo y la cebolla y rehógalos por unos minutos a fuego medio hasta que la cebolla esté transparente. Agrega los tomates peritas en cuadritos sofríe 2 ó 3 minutos, baja el fuego, tapa tu olla y cocínalos por unos 10 a 15 minutos. Mientras tanto, en un tazón coloca los tomates de lata junto con su jugo y con ayuda de tus manos desmenúzalos hasta tener trocitos pequeños, resérvalos. Una vez transcurrido el tiempo de cocción, sube el fuego y  agrega los tomates de lata y la pimienta cocinándolos hasta que arranque el hervor, vuelve a bajar el fuego y a tapar la olla para cocer la mezcla por otros 15 minutos.

Por último, vuelve a subir el fuego transcurrido este tiempo, agrega el agua y la sal, espera que arranque el hervor de nuevo, agrega el arroz removiendo bien para distribuirlo de forma pareja y baja el fuego otra vez, tapa tu olla y permite que el arroz se cueza por 20 minutos o hasta que este tierno. Durante este último período de cocción puedes agregar un chorrito de aceite de oliva por encima y removerlos hasta mezclarlos bien a la mitad de la cocción. Agrega más agua progresivamente si es que deseas al final tener un arroz más caldoso o sube el fuego un poco los últimos minutos si deseas un arroz más sequito. Sírvelo de inmediato una vez esté listo.
Rinde 4 a 6 porciones

martes, 7 de junio de 2011

Bruschettas integrales con queso de cabra… ¿qué puede ser más rico que pan, queso, ajo y tomate?

Para mí lo máximo, casi no puedo vivir sin estos alimentos a mano, un bocadillo a media mañana, acompañar una sopita o una ensalada, definitivamente es uno de mis pecados. Pero puedes buscar alternativas para el pan blanco sustituyéndolo por pan integral, tortillas de trigo integral o casabe, un poco menos dañino para aquellos que como yo somos gorditos o para los que deben restringir el tipo de carbohidratos que consumen por razones médicas como la diabetes. Si no te has acostumbrado aún al sabor del pan integral, esta es una combinación que te ayudará. Con el tiempo, incluso podrá pasarte como a muchos que terminan por cambiarlo totalmente porque tiene mucho más sabor y textura que cualquier pan blanco pre-empacado de calidad media que consigas en el mercado. Puedes usar la hierba aromática que más te guste, puede ser fresca o deshidratada y también puedes sustituirla por un queso de cabra que ya la contenga. Lo que si debes tomar en cuenta es que, además de saber muy bien, un plato que luzca apetitoso por contraste de colores siempre será más agradable visualmente sin tener que llegar a los extremos de la alta cocina y eso, amigos míos, es lo que yo llamo la buena vida.

Ingredientes
2 rebanadas de pan integral
4 tomates cherry
8 cucharaditas de queso de cabra aproximadamente, puedes poner la cantidad que gustes
Orégano fresco
1 diente de ajo sin piel
Sal y pimienta
Aceite de oliva

Preparación
Pica los tomates al medio y luego rebana cada mitad en cuatro diagonalmente o como te sea más fácil. Tuesta tus rebanadas de pan y al salir del horno frota ligeramente por una de sus caras un diente de ajo, pica tus tostadas en cuatro bastones cada una. Con la ayuda de una espátula y una cucharilla coloca cada porción de queso sobre cada pancito, luego las rebanadas de medio tomate, un chorrito de aceite de oliva, sal, pimienta y las hojitas de orégano. Sírvelas como acompañante o como unos deliciosos abrebocas en cualquier reunión.
Rinde 8 bastoncitos, 2 porciones


también puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Light

martes, 31 de mayo de 2011

Caldo de Mariscos… un tesoro en el congelador

 Para incrementar nuestras herramientas como cocineros es de mucha utilidad aprender primero cosas básicas que mejoraran y llevaran a otro nivel nuestros platos finales, el objetivo de cualquier caldo, si te tomas el trabajo de prepararlo, es enriquecer potenciando los sabores y dándole profundidad a tu receta. Inténtalo y verás recompensado el esfuerzo de tu trabajo, además de que muchos de ellos son realizados con ingredientes como huesos y conchas que seguramente descartarías sin tener el conocimiento para  aprovecharlos. Con este caldito de mariscos hecho a partir de las conchas y cabezas de tus camarones o langostinos puedes realizar muchísimas recetas desde una rica crema de mariscos, una sopa fosforera, risottos, paellas, además de salsas y muchos más. El truco para tener siempre de este aromático fondo en tu congelador es aprovechar el día que llegan frescos a tu mercado de costumbre, comprar una cantidad considerable de camarones, pedir ayuda a una persona amiga o a un familiar para pelarlos si lo prefieres y preparar una gran olla de caldo con las conchas, para luego de haberse enfriado dividirlo en porciones y congelarlo, así otro día que lo necesites lo tendrás a mano y si ya no te quedan camarones limpios no importa porque puedes comprarlos ya limpios y utilizarlos en tu receta. Otra solución que aplico, sobre todo cuando no puedo disponer de tanto tiempo y de dinero extra para compra una gran cantidad, es que cada vez que compro camarones enteros, los pelo y todas esas conchitas las voy guardando en una bolsa en el congelador, cuando ya tengo una cantidad considerable o se me ha agotado mi fondo de mariscos, simplemente las descongelo y preparo más caldo. Espero que disfrutes del sabor de esta sencilla receta como yo he disfrutado de compartirla contigo, no dudes en escribirme si tienes alguna duda o sugerencia que a tu criterio pueda mejorarla para beneficio de todos.
Ingredientes
1 kg de conchas y cabezas de camarón o langostinos
1 zanahoria grande
3 tallos de celery, 2 de ellos despojado de las hojas
2 tallos de perejil liso
1 ajo porro grande
3 dientes de ajo
1 cebolla mediana
2 ajíes dulces
150 ml de brandy
150 ml de vino blanco seco
2 litros de agua
2 hojas de laurel pequeñas
10 a 12 granos de pimienta negra entera
2 cucharadas de pasta concentrada de tomate
4 cucharadas de aceite de oliva
Un poquito de sal y pimienta molida
Preparación
Escurre bien las conchas de tus camarones para que no agreguen agua a la olla al momento de dorar las conchas. En una olla grande para sopa, calienta el aceite de oliva pica toscamente tus vegetales e incorpóralos al aceite, saltéalos durante un par de minutos y agrega las conchas de los camarones, remuévelos para mezclarlos con tus vegetales y permite que se cocinen hasta que cambien de color, una vez en este punto agrega la pasta de tomate, un par de minutos después agrega el brandy y cuece todo hasta que se haya evaporado casi en su totalidad, incorpora el vino permitiendo que también se evapore un poco y después el agua y las especias. Cuece tu caldo por aproximadamente 45 minutos a fuego medio y con la olla destapada, retirando ocasionalmente la espuma que se forme en la superficie.
Una vez terminada la cocción, cuela el caldo apretando tanto las conchas como los vegetales contra el colador para extraer la mayor cantidad de líquido y sabor posible. Deja que se enfríe para luego dividirlo en las porciones que quieras y congelarlo o utilizarlo de inmediato en la preparación de una receta.
Rinde aprox 1,5 litros


puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Light

jueves, 26 de mayo de 2011

Caldo de Res… amor a primera vista

“O fondo de res” como es llamado en el lenguaje de los cocineros profesionales, es un caldo hecho a base de huesos de lagarto, hueso blanco o cualquier combinación de ellos previamente tostados en el horno, los cuales le aportan un aroma especial y un color dorado obscuro. Recuerdo que fue una de mis primeras clases prácticas cuando empecé a estudiar cocina, quedé prendada de su perfume a tal punto que lo hacía semanalmente con la excusa de practicar desenfrenadamente mi nueva actividad. Mi congelador se llenaba de tal manera de envases plásticos contenedores del preciado líquido que pasábamos semanas después comiendo todo tipo de sopa, risotto, salsa o platillo en cuya receta estuviese citado como ingrediente. Este caldo puede hacerse un domingo en casa tranquilamente sin ocupar tanto tiempo, de hecho picar tus vegetales, colocar los huesos encima y llevarlos a un horno muy caliente para tostarlos te llevará 15 minutos de preparación más una hora de cocción, para luego colocarlo todo en una cacerola grande de sopa, cubrirlo con agua y dejar que se cueza por 3 a 4 horas a fuego bajo mientras tú te dedicas a otra cosa. Aunque muchos libros de alta cocina hablan de clarificar el caldo de res, mediante una segunda cocción a la que se le agregan huevos enteros para que al coagularse las claras atrapen todas la “impurezas” que flotan en él y obtengas un caldo perfectamente cristalino parecido al jugo de manzana estadounidense, la realidad es que en muchos restaurantes no se cumple el proceso de clarificado y, a decir verdad, yo ya no lo hago siempre en casa y sigo preparando mis recetas con este rico caldo sin verse afectados el sabor ni la calidad de mis platos, por lo tanto ese será un proceso que te explicaré más adelante para tu cultura general y seas tú el que decida si llevarlo a cabo.

Ingredientes
1, 5 Kg de huesos de res*
1 cebolla grande
1 zanahoria grande
1 tallo de celery con sus hojas
1 tallo de ajo porro completo
1 tallo de cebollín completo
2 dientes de ajo enteros
Unas ramitas de perejil
10 granos de pimienta negra entera
1 hoja de laurel
2 cucharadas colmadas de pasta concentrada de tomate
3 litros de agua
*Usa una mezcla de huesos de res de ser posible que tengan algo de carne aún adherida, yo por ejemplo uso huesos de lagarto y chuleta de res y en algunas ocasiones también lo que llaman hueso blanco, aunque este último por lo general no trae restos de carne. A veces solo uso huesos de lagarto y los compro como ossobuco o lagarto con hueso,  retirando parte de la carne que uso para otras preparaciones.
Preparación
Precalienta el horno a 425°F y pica toscamente todos tus vegetales. Sobre una bandeja de hornear coloca la cebolla, el celery, el ajo porro, el ajo, las zanahorias y extiéndelos a lo largo de la misma como en una especie de colchón sobre los cuales irás colocando los huesos de res a medida que los vayas frotando con la pasta concentrada de tomate, hornea tus huesos por 1 hora volteándolos a la mitad de la cocción. Una vez dorados traspasa todo a una cacerola grande y cúbrelos con el agua, agrega el cebollín, la hoja de laurel, el perejil y los granos de pimienta, lleva al primer hervor a fuego fuerte para luego bajar la temperatura al mínimo y dejar que se cueza tu caldo por 3 a 4 horas destapado. Ve retirando de vez en cuando toda la espuma que pueda formarse en la superficie con la ayuda de un cucharón o espumadera.
Una vez listo, cuélalo apretando bien las verduras contra el colador para extraer de ellas el máximo de líquido, permite que se enfríe y llévalo por una noche a la nevera, antes de congelarlo o utilizarlo en tu receta, retira toda la grasa solidificada en la superficie. Congela tu caldo en envases herméticos de diferentes tamaños, para 1 taza, dos tazas o medio litro y también puedes hacerlo en una hielera y disponer de el en cubitos para cuando lo necesites. Si usas el método de la hielera, es recomendable que una vez congelados los saques de las mismas y los almacenes en bolsas herméticas dentro de tu congelador.
Rinde 6 a 8 tazas de caldo
Truco: verás muchas recetas de caldo de res en el cual ponen un saquito llamado bouquet garní lleno de hierbas aromáticas como tomillo, romero entre otras. Compartiré contigo una enseñanza de mi profesor de cocina, si te restringes de colocarlo durante la cocción de tu caldo obtendrás un fondo neutro al cual podrás perfumar después con la hierba o especia que necesites en el momento de utilizarlo en tu receta. Así cuando lo necesito para una sopa de cebolla lo puedo perfumar con tomillo y nuez moscada; y si lo uso para un risotto de hongos los puedo aromatizar con romero o alguna otra hierba o especia. 

miércoles, 25 de mayo de 2011

Chili de lagarto con caraotas negras… mi versión criolla del chili

El chili es uno de los platos más populares de la comida Tex-Mex y de origen más discutido. Una vertiente asegura que es mexicano, que la palabra “chili” proviene del Náhuatl, un dialecto azteca, que era hecho a base de sobras de comidas anteriores y servido en las cantinas a un precio ínfimo o gratuitamente a los clientes, sobre todo a los forasteros que gustaban de comer algo picante y de sazón mexicana. Según ellos, este platillo nace en Ensenada, México hacia 1880 como resultado de un método de conservación de la poca carne disponible para lugareños de bajos recursos. Otros aseguran que es estadounidense y es creado a partir de carne seca, manteca, chile seco y sal, mezclados y secados a la intemperie sobre ladrillos en una suerte de plato deshidratado, para luego ser hervidos en cazuelas en estaciones y vías ferroviarias. Siendo uno de los platos oficiales del Estado de Texas, Estados Unidos; es difícil determinar cuál sería el origen del chili ya que este estado fue en una época territorio mexicano.
 La receta de chili que te ofrezco hoy es una variante que se me ocurrió después de ver infinidad de versiones, las hay de carne molida y caraotas rojas como el que ya publiqué antes, de pollo o pavo con caraotas blancas y hasta una modalidad sin carne para vegetarianos, lo que sí se repite en cada uno de ellos o en la mayoría, es que es un guiso de cocción prolongada a fuego muy lento, por lo que es ideal la olla de cocción lenta, hecho con tomates, chile, cebollas y ajo especiado con una mezcla de orégano y comino que le da su sabor tan peculiar, servido con salsa tabasco o alguna otra salsa picante. La carne de lagarto es ideal para guisar, tiene mucho gusto y es poco costosa, pero puedes sustituirla por la que más uses para este propósito. En cuanto al picante, a mi familia no le agrada, por lo que suelo hacerlo básicamente con ají dulce, pero siéntete libre de sustituir la cantidad de ají dulce que quieras por ají picante o agregar a tus ingredientes chiles mexicanos secos o enlatados que consigas en comercios de delicateses. Tener chili siempre a mano en el congelador puede ser la solución ideal y saludable para resolver rápidamente algunas de tus comidas, notarás además que con el tiempo mejora y se balancean sus aromas y sabores.

Ingredientes
1 Kg de lagarto sin hueso de preferencia lagarto la reina
1 cebolla grande
4 dientes de ajo
1 tallo de cebollín
½ taza de pasta concentrada de tomate
5 ajíes dulces
2 tazas de caldo de res
2 cucharaditas de melao de papelón
1/8 cucharadita de orégano seco molido
¼ cucharadita de comino seco molido
1 ½ cucharadita e sal
Pimienta al gusto
Aceite vegetal para dorar la carne y sofreír los vegetales
Preparación
Pica la carne en tiras delgadas y cortas como de 1 cm de espesor y 4 ó 5 cm de largo, condiméntala con ½ cucharadita de la sal y pimienta a tu gusto. Calienta un sartén grande a fuego fuerte y agrega un poquito de aceite vegetal, para dorar la carne agrega poca cantidad de cada vez al sartén y repite el proceso todas las veces que sea necesario hasta dorar la totalidad de la carne.  No sobrecargues tu sartén para que no baje demasiado la temperatura y así evitarás obtener una carne sancochada y grisácea por la cantidad de líquido que emanará de la misma, en vez de lograr un bonito sellado con un perfecto color dorado en los trozos de lagarto.
Mientras tanto pica finamente todos los vegetales, una vez termines con la carne resérvala en un tazón, baja un poco el fuego y agrega más aceite si te hace falta, incorpora los vegetales al sartén y, revolviendo constantemente, sofríelos hasta que estén ligeramente transparentes y se hayan tornado marroncitos, gracias a los restos de carne adheridos en el fondo y que seguramente ya se separaron al entrar en contacto con la cebolla. Transcurrido unos cinco minutos agrega la pasta de tomate y las especias, remueve hasta que todo se incorpore bien y cocina por un par de minutos más. Agrega ahora media taza de caldo, raspa con la cuchara de madera delicadamente el sartén para terminar de separar los restos adheridos y mezclar todo muy bien, sigue cocinando la preparación hasta que se haya reducido un poco el líquido y luego retírala del fuego.
En el tazón de tu olla de cocción lenta mezcla la carne, la salsa resultante del sofrito, la cucharadita de sal y el caldo restante, remueve todo muy bien, tapa tu olla y prográmala en low por 8 horas. Al transcurrir 6 horas agrega las caraotas negras precocidas y deja transcurrir el tiempo restante hasta completarlo por completo.
Rinde 6 porciones

Nota: si no tienes olla de cocción lenta igual podrás hacer esta receta, sólo agrega todo a una olla pesada y de fondo grueso preferiblemente, vierte una taza más de caldo, ya que habrá más evaporación durante la cocción por la temperatura más elevada, colócala a fuego muy bajito y cocina tu guiso por unas 3 o 4 horas, agrega las carotas y mantén la cocción por 1 hora más.


Puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Light

viernes, 20 de mayo de 2011

Ratatouille… un guiso que se convirtió en película

De origen nizardo y preparado en toda la región de Provenza, Francia, este guiso veraniego a base de tomates, ajos, pimientos, cebollas, calabacines, berenjenas y aromatizado con las hierbas provenzales típicas de la región y aceite de oliva, se sirve sólo con pan, arroz, papas o cous cous y también de acompañante de carnes o pescados. Hay muchas formas de prepararlo, unos dicen que se cuecen cada vegetal por separado y luego se unen al final y otros lo cocinan todo junto, lo que sí es único es su reconocida fama renovada por la película de Disney, donde Remy una rata cocinera le ayuda a Linguini a servirle una delicada variante de este guiso a Anton Ego cuyo personaje recrea a un crítico gastronómico, a quien el conocido platillo le calienta el corazón al recordar que su madre se lo servía cuando era niño. Para que puedas apreciar el sabor de este aromático plato, comparto contigo esta receta hecha con mi juguete nuevo, una olla de cocción lenta. Si no tienes este práctico artefacto, puedes hacer esta receta de la manera tradicional reduciendo el tiempo de cocción a la mitad o un poco menos, dependiendo siempre de la fuerza del fuego de tu cocina y el tipo de olla que estés utilizando. Para este tipo de preparaciones es bueno usar una pesada de fondo grueso y estar muy pendiente del grado de humedad que necesita tu guiso para que no se seque y corras el riesgo de que se queme.

Ingredientes
2 berenjenas medianas picadas en cubos de 1,5 cm aprox
2 calabacines medianos picados en medias lunas
1 pimentón rojo mediano picado en cubos de 1,5 cm aprox
1 pimentón verde o amarillo mediano picado en cubos de 1,5 cm aprox
1 cebolla picada al mismo tamaño de los otros vegetales
1 lata de tomates picado de 400gr (escurridos, sólo la pulpa)
2 dientes de ajo
½ taza de puré de tomate (no concentrado)
¼ de taza de tomates secos empacados sin aceite
2 cucharadas de perejil liso picadito
1 cucharadita de albahaca seca
1 cucharadita de hierbas de Provenza
1 cucharadita de sal, más ½ cucharadita para drenar las berenjenas antes
2 cucharadas de aceite de oliva
Pimienta al gusto

Preparación
Sobre un colador coloca las berenjenas en cubos mezcladas con la media cucharadita de sal, déjalas reposar de 45 minutos a 1 hora para que drenen su líquido amargo. Una vez transcurrido este tiempo, lávalas y sécalas muy bien, mezcla tus berenjenas en un tazón muy grande junto con el resto de los ingredientes, incluyendo el puré de tomate, las hierbas, la sal, la pimienta y el aceite de oliva hasta que esté todo bien distribuido. Traspásalo todo a la vasija de la olla de cocción lenta, tápalo y programa tu olla para cocer durante 6 horas a baja temperatura (LOW). Ahora dedícate a lo que tú quieras, ella se apagará automáticamente transcurrido ese tiempo, obtendrás vegetales guisados que aún tendrán una textura al dente.
Rinde 6 tazas


puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Light

miércoles, 18 de mayo de 2011

Mejor que el fast food!!!


¿Con hambre y poco tiempo para cocinar? no sabes cuantas veces me he visto en esta situación. Una de mis soluciones más rápidas, deliciosas y cuyos ingredientes que no tengas en la despensa los podrás conseguir en muchas panaderías o comercios es este práctico wrap de roast beef, sencillísimo de armar y puedes cambiar cualquiera de sus ingredientes para combinarlo como más te guste. Acompáñalo con una rica ensaladita, un postrecito o simplemente solito, no te hará falta pasar por cualquier otra franquicia conocida.

Ingredientes
1 tortilla bimbo integral
2 cucharadas de baba ghannouj
3 rebanadas de roast beef
4 tiras de pimentones asados
2 ruedas de tomate
Perejil
Preparación
Extiende sobre la tortilla las dos cucharadas de la crema de berenjena, luego coloca en una capa el roast beef seguido de las ruedas de tomate, coloca por encima las tiras de pimiento y luego el perejil. Enrolla tu tortilla hasta obtener un wrap y listo. Si lo quieres empacar para llevar te recomiendo que seques bien tu roast beef con papel de cocina para que no humedezca mucho el pan, otra buena idea es usar unas hojas de lechugas bien sequitas entre tu tortilla y tus ingredientes a manera de aislante o llevarte a los ingredientes por separado a la oficina ya que armarla es muy fácil.

Rinde 1 sandwich

sábado, 30 de abril de 2011

Un tabule sin gluten

Como un tabule sería la mejor descripción que te puedo dar de esta ensaladita, pero a diferencia del original que lleva trigo, esta variante lo sustituye por  lentejas manteniendo intactos en la receta, el tomate, la cebolla, el perejil y la hierbabuena  como ingredientes. Es el acompañante ideal de una comida para llevar junto a un wrap de roast beef y una ensalada a la que, al agregarle un poco de atún enlatado, acompañada de unas tostadas de pan árabe integral con hummus de garbanzos, se vuelve una comida completa refrescante en estos días de calor intenso. Al no contener trigo su contenido de gluten es bajo, lo que lo hace una buena elección en cuanto a las alergias, y sus calorías reducidas lo transforman en un excelente aliado a la hora de cuidar nuestro peso.

Ingredientes
1 taza de lentejas precocidas
1 taza de tomate en cuadritos
1 taza de perejil liso picadito
1 cucharada de hierbabuena picadita
¼ taza de cebolla finamente picada
2 cucharaditas de zumo de limón
4 cucharaditas de aceite de oliva
Sal y pimienta al gusto
Preparación
Utiliza la receta de caraotas precocidas para cocer tus lentejas. Coloca la cebolla ya picada en un colador sobre un tazón con un poco de sal y déjala reposar una hora para suelte líquido y quitarle un poco el picor. Al cabo de ese lapso lávala para eliminar los residuos de sal. En un tazón grande coloca todos los ingredientes, sazona con sal, pimienta, mezcla bien tu ensalada y refrigérala hasta el momento de servirla.
Puedes omitir la hierbabuena si no te gusta o sustituirla por cilantro picadito, también puedes cambiar la cebolla por cebolla morada la cual tiene un sabor más suave y delicado.
Rinde 4 porciones


puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Light

miércoles, 27 de abril de 2011

Brochetas Caprese

Estas brochetas que gráficamente representan con gracia los colores de la bandera italiana, aunque no en el orden exacto, son la mínima expresión de una ensalada caprese. Originaria de Capri y con Denominación de Origen, esta ensalada es una perfecta combinación de tomate, queso mozzarella de búfala y albahaca.  Los bocconcinis, unas bolitas de queso mozzarella de búfala del tamaño de un bocado y los tomates cherry son los ingredientes ideales para hacer esta receta para comer sin cubiertos, la cual puedes servir de abrebocas en una velada, de merienda para la oficina o incluir en tu menú de comidas para un picnic. Empaca tus brochetas en una bolsita hermética y estarás listo para disfrutar de ellas en el lugar que más te guste.

Ingredientes
3 tomates cherry
6 bocconcinis de búfala
6 hojitas de albahaca
6 brochetas pequeñas de bambú
Aceite de oliva, orégano en polvo, sal y pimienta al gusto
Preparación
Lava tus tomatitos, sécalos y divídelos a la mitad. Colócalos en un tazón junto con los bocconcinis, agrega el aceite y sazona con la sal, el orégano y la pimienta. Inserta en cada brocheta la mitad de un tomate, la hoja de albahaca y termina con el queso. Empácalas en una bolsita hermética o en un envase y refrigéralas hasta el momento de servir.
Rinde 1 ó 2 porciones


también puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Light

jueves, 7 de abril de 2011

Un enrolladito express

De todas las flaquitas que he hecho, esta versión es una de mis favoritas, fácil de hacer y maravillosa para llevar ya que no necesitarás refrigerarla permanente. Empácala en papel encerado de cocina y luego en papel marrón, la amarras con una cuerdita de sisal y listo, una merienda espectacular para llevar a cualquier lugar, la escuela, el trabajo o un día de picnic familiar. Lleva por lo menos una más a la oficina, estoy segura que no podrás comértela sin compartir.

Ingredientes
2 flaquitas (ver receta en básicos)
4 rebanadas de pavo con pimienta
2 rebanadas de queso amarillo o queso manchego (40 gr en total)
8 cuñas de tomates confitados
Aceitunas rellenas para decorar
Preparación
Una vez frías las tortillas, coloca intercalando una rebanada de pavo, otra de queso y luego la última de pavo, coloca las cunas de tomates y enróllalas comenzando por ese lado como si fuera un brazo gitano. Refrigéralas envueltas en papel envoplast hasta la hora de servir o empácalas para llevar.


Pica tus tortillitas en dos porciones y decóralas con las aceitunas. Si las vas a servir como pasapalitos en una velada, pica cada tortilla en 6 rueditas y decora de igual manera. Tus invitados disfrutarán de una opción diferente a la hora de picar.
Rinde 2 flaquitas o 12 pasapalitos


también puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Light



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