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miércoles, 9 de marzo de 2016

Trufas de chocolate negro con crema de coco… la caballería al rescate

Las trufas de chocolate cubiertas de cacao en polvo tienen su origen en Bélgica y deben su nombre a su parecido con las trufas (hongos) que crecen debajo de la tierra en regiones de Francia e Italia, las cuales, son desenterradas por cerdos y perros entrenados especialmente para eso.
Siguiendo el programa “Reinicia tu metabolismo, comiendo para una vida mejor” de la Dra. Maru (www.maxvitae.com) y luego de hacer para ella y su programa el recetario de la primera fase, descubrí (seguramente pensarás que tarde, jaja) que me gustaba la crema de coco y que, además, en muchos casos, es el sustituto más saludable que existe para a crema de leche; no sólo por el problema que sufren muchas personas al ser intolerantes a la lactosa, sino que agrega un gran valor nutricional a tus comidas por ser rica en sales minerales, ácido fólico, calcio, magnesio, potasio y vitamina B, entre otras. Se pensó durante mucho tiempo que su grasa era dañina, pero estudios recientes demostraron que sus grasas son más bien de excelente calidad y que su consumo nos ayuda a combatir enfermedades cardiovasculares.
Ahora dile a una chocohólica como yo que, además de los beneficios ya conocidos del chocolate negro, comer trufas con crema de coco son la medicina de última generación que necesitas, convirtiéndolas en la caballería que necesitamos para rescatarnos de caer en viejos hábitos cuando la necesidad de algo dulce apremia para acompañar un café o el té de la tarde.

Ingredientes
120gr de crema de coco (no leche de coco)
300gr de chocolate negro al 60%
1 cucharadita de café instantáneo
1 cucharadita de vainilla líquida
1 cucharada de aceite de coco
1 1/16 cucharadita de sal marina
2 cucharadas de cacao en polvo, 4 cucharadas de coco rallado o cualquier tipo de fruto seco tostado y triturado (almendras, maní, avellanas o el que más te guste)
Preparación
Pica en trocitos pequeños el chocolate, colócalo sobre un tazón pyrex, agrega el resto de los ingredientes y ponlos sobre una olla con unos 3 dedos de agua caliente a baño maría sobre un fuego bajo. Es importante que el fondo del tazón que contiene el chocolate no toque directamente el agua, para asegurarnos de no quemar el chocolate mientras lo derretimos y calentamos toda la preparación. Mientras se derrite el chocolate ve mezclando suavemente para que se incorporen bien todos los ingredientes; una vez derretido, retíralo del fuego y deja que se enfríe a temperatura ambiente, luego cubre el tazón con papel film (envoplast) y refrigera la mezcla por lo menos 2 ó 3 horas en la nevera para que endurezca.
Para hacer las trufas, coloca sobre un platico hondo el cacao en polvo, el coco o los frutos secos molidos, retira la mezcla de la nevera y con la ayuda de una cuchara de sopa (yo uso una de esas que sirven para colocar las mezclas de galletas o para hacer bolitas de helado pequeña) o una para sacar bolitas de melón, toma porciones del chocolate medianas y ruédalas entre tus manos para formar una bola lo más redonda posible e inmediatamente ruédala por el cacao en polvo, el coco rallado o los frutos secos que hayas elegido, hasta cubrir toda la superficie. Traspasa las trufas ya listas a un envase hermético y refrigéralas. Retira tus trufas de la nevera unos 10 minutos antes de servirlas para que pierdan el frío. Si te parecen que aún están un poco duras, no te angusties, esta mezcla suele ablandarse muy rápido y de seguro mientras sirves el café o el té para acompañarlas ya estarán más suaves. Una vez en la boca se funden muy rápidamente.

Rinde 18-20 trufas

viernes, 17 de junio de 2011

Tarta de Chocolate sin harina… para chocohólicos profesionales

Si del cielo nos caen limones, entonces haremos limonadas. Si no consigues harina de trigo para hacer tus tartas prueba esta receta full chocolate y no te quedarás sin postre. Perfumada con ron y café, en una especie de mezcla entre soufflé y mousse, esta delicia oscura es para quienes disfrutan de un intenso sabor a chocolate negro.  No muy dulce ni muy amarga es perfecta para cerrar con broche de oro cualquier cena que tengas en casa, sobre todo si tienes comensales muy exigentes. Acompáñala con un rico y cremoso helado de café para reforzar su toque de mocha, o con crema batida y una salsa de fresas frescas, para tomar con ella una copa de un buen oporto o champaña helada son la mejor opción. Todo un hit para celebrar este Día del Padre.

Ingredientes para la tarta
160 gr de chocolate al 58,5% Bucare picadito o en gotas
155 gr de chocolate negro al 70% gran samán picadito o en gotas
185 gr de mantequilla sin sal dividida en cuadrados
¼ taza de azúcar + 2 cucharadas aparte
1 cucharada de ron*
1 cucharada de café instantáneo disuelto en 1 cucharadita de agua hirviendo
1 cucharadita de vainilla
5 yemas de huevo
3 claras de huevo
Pizca de sal
Cacao en polvo y mantequilla para preparar el molde
Un molde circular de 20cm
Un círculo de papel parafinado del tamaño para forrar el fondo tu molde
Ingredientes para la cubierta
75 gr de chocolate al 58,5% Bucare picadito o en gotas
75 gr de chocolate negro al 70% gran samán picadito o en gotas
75 gr de mantequilla sin sal dividida en cuadrados
*Puedes variar el sabor y aroma de tu tarta sustituyéndolo por ron de naranja
Preparación
Precalienta el horno a 300°F y engrasa el fondo de tu molde. Coloca el papel parafinado y engrasa de nuevo el fondo sobre el papel y los laterales del molde. Espolvorea con cacao en polvo hasta cubrir por completo el interior del molde.
Derrite a baño maría los chocolates junto con la mantequilla, mezclando muy bien para que se incorporen durante el proceso. Retíralo del fuego y deja que baje un poco la temperatura. Mientras tanto coloca las yemas de huevo junto con ¼ de taza de azúcar, el café disuelto, la vainilla y el ron en el tazón de una batidora y bate la mezcla hasta que las yemas se tornen pálidas, aumenten su volumen y se tornen como una crema. Con la máquina andando agrega lentamente la mezcla de chocolate y mantequilla a las yemas… y bate lo suficiente hasta que todo esté bien integrado.
Aparte,  bate las claras junto con la pizca de sal hasta que estén espumosas, agrega las 2 cucharadas de azúcar y bate hasta que se formen picos medio firmes. Incorpora en dos tandas las claras batidas a la mezcla de chocolate y yemas mezclando de forma envolvente con la ayuda de una espátula. Vierte la mezcla en el molde preparado y hornea la tarta por 35 a 40 minutos hasta que al introducir un palillo este salga muy húmedo pero no líquido. No sobre cuezas la tarta para no perder la textura particular que obtendrá después de la refrigeración.
Retírala del horno y deja que enfríe por 30 minutos antes de desmoldarla. No te asustes si se baja bastante después de hornear, esta tarta crece mucho dentro del horno sin desbordarse del molde, pero al enfriarse, al igual que un soufflé, desinfla. Para desmoldarla pasa un cuchillo con mucho cuidado alrededor de la tarta para desprenderla de los laterales, vuélcala sobre un plato cubierto de papel encerado, retira el molde y el papel del fondo, vuelve a taparla con el molde dejándola boca abajo y métela a la nevera para que enfríe durante 4 horas o por toda la noche.
Para la cubierta, derrite los chocolates junto con la mantequilla a baño maría, removiendo constantemente hasta que esté todo disuelto y bien incorporado. Saca de la nevera la tarta ya fría,  colócala sobre una rejilla y báñala con la mezcla de chocolate permitiendo que caiga por los costados para cubrirla por completo, pásala al plato de servicio y refrigera de nuevo por lo menos 2 horas.
Para servirla, divide tu tarta con un cuchillo delgado y caliente para que te sea más fácil, limpiando muy bien el cuchillo entre cada corte.
Rinde 10 porciones.
Versión original de Williams-Sonoma

sábado, 7 de mayo de 2011

Recién saliditos del horno...

Los biscottis o cantuccini son unas clásicas galletas italianas que varían su nombre e ingredientes según la región donde se producen, y requieren un proceso de doble cocción en el horno, el primero donde cocemos como tal la masa cruda de los biscochos y el segundo a una temperatura más baja para secarlos. Los más conocidos son los Biscottis di Prato, originales de un pueblo cercano a Florencia capital de Toscana, con una consistencia a veces realmente dura para comerlos secos, pero extraordinarios cuando son sumergidos en una copa de Vin Santo a la costumbre italiana. La versión que hoy te traigo viene cargada de aromas de campiña europea,  la cual cierra un ciclo de recetas propuestas para hacer una deliciosa merienda la tarde de este domingo Día de Las Madres. La ventaja de hacerlos en casa, además de ser un extraordinario detalle para tus invitados, es que puedes  ajustar el tiempo de cocción para obtener una galleta menos seca y más crujiente sin perder su identidad y textura que permiten degustarla sola o sumergida en la bebida de tu elección.

Ingredientes
60 gr de mantequilla a temperatura ambiente
200 gr de azúcar
3 huevos
450 gr de harina de trigo todo uso
2 cucharadas de miel
½ cucharadita de sal
2 cucharaditas de polvo de hornear
1 cucharadita de vainilla
100 gr de almendras tostadas y picadas
1 gr de flores de lavanda
1 huevo batido con 1 cucharadita de agua para barnizar las galletas
Azúcar adicional para espolvorear
Preparación
Precalienta el horno a 350°F y engrasa con mantequilla una bandeja de hornear para luego colocar parafinado y engrasar nuevamente, o si tienes un silpat simplemente colócalo sin nada de grasa sobre la misma. La ventaja del silpat, una especie de mantelito siliconado diseñado especialmente para hornear, es que te evita todo el trabajo de engrasar y forrar tus bandejas de hornear y sobre todo el trabajo de limpieza. Cierne tu harina junto con el polvo de hornear y la sal, luego agrega las flores de lavanda y resérvala.

Coloca en el tazón de la batidora, la mantequilla junto con la vainilla y el azúcar, bátela hasta que este cremosa y blanquecina, con la máquina encendida a velocidad baja incorpora los huevos y la miel, aumenta la velocidad un poco y permite que los líquidos se mezclen completamente con tu crema de mantequilla, a continuación agrega las almendras picadas y la totalidad de la harina, mezcla sólo suficiente para que se humedezca la harina pero no en exceso para no desarrollar el gluten contenido en ella y que tus galletas queden duras como piedras.

Traspasa tu masa a un mesón de trabajo enharinado y termina de incorporar bien todos tus ingredientes amasando ligeramente, si te hace falta agrega un poco más de harina en el proceso. Divide tu masa en tres porciones, forma un rollo con cada una y estíralos cada con la ayuda de tus dedos hasta obtener unos cilindros del largo de tu bandeja. Traspásalos a tu placa de hornear y aplánalos ligeramente para que parezcan unas delgadas hogazas. Barniza con un pincel y la mezcla de huevos y luego espolvorea con un poquito de azúcar. Hornea tus hogazas por un transcurso de 30 a 35 minutos o hasta que estén doradas, rotando la posición de tu bandeja a la mitad de la cocción. Retíralas del horno y deja que se enfríen por 10 minutos antes de cortarlas. Baja la temperatura del horno a 300°F.

Transcurrido ese tiempo, con un cuchillo de sierra para pan rebana cada hogaza en diagonal para obtener unas galletas de 1,5 cm de espesor. Colócalas de nuevo acostaditas en la bandeja y devuélvelas al horno por un transcurso de 10 minutos, retíralas, dale la vuelta y hornea por otros 10 a 15 minutos. Sácalas y colócalas inmediatamente sobre una rejilla para que se enfríen totalmente. Puedes conservarlas en un contenedor hermético por mucho más tiempo que cualquier otra variedad de galletas que hayas hecho antes en casa.
Rinde 65 galletas aproximadamente

viernes, 6 de mayo de 2011

Un clásico que jamás pasará de moda

Las fresas con chocolate son una de las exquisiteces más famosas del mundo entero que, junto a una copa de champagne o de oporto, dejará sin habla hasta el comensal más exigente. Si no cuentas con un postre de altura para esa comida especial, esta opción será garantía de éxito entre tus invitados y tú no tendrás que mortificarte entre recetas de cocina, horas de cocción y de refrigeración para obtener el postre perfecto. Pero si no puedes esperar la ocasión, no tienes que privarte de este riquísimo lujo en una tarde de trabajo en tu oficina, lo único que tendrás que hacer es sustituir el licor por un necesario vaso de agua refrescante para acompañar tus fresas, un microondas para derretir tu chocolate y después una buena taza de café. Esta dulce merienda te dará una carga de energía extra para el resto de la jornada antes de irte a casa.

Ingredientes
6 ó 8 fresas enteras
30 gr de chocolate negro
Palillos para sujetar tus fresas
Preparación
Lava bien tus fresas, sécalas con un papel de cocina y trínchalas con los palillos de madera. En un refractario pequeño de vidrio coloca tu chocolate y derrítelo en el microondas calentándolo en lapsos repetidos de no más de 30 segundos cada uno para no quemar el chocolate, remuévelo bien cada vez para derretirlo uniformemente. Ahora sólo tienes que sumergir cada fresa a medida que vayas comiendo.
Rinde 1 porción

sábado, 16 de abril de 2011

Para caer en tentaciones

Es media tarde y tengo hambre, o más bien tengo una inmensa necesidad de comerme algo dulce y sobretodo rico. ¿Cuántas veces te encuentras en una situación similar? Yo, la mayoría de las veces. Si recurres rápidamente a la panadería más cercana a comprarte el primer dulce que consigas (ni siquiera voy a mencionar la calidad) o, para no sentirte culpable, compras el yogurcito “de frutas”  para remediar tus ansias de comerte un postrecito de merienda. Te daré una alternativa que cumple con todos los requisitos de una apetitosa merienda. Un delicioso yogurt con frutas frescas es, sin duda, el mejor y más saludable reemplazo de un clásico… la crema batida.

Ingredientes
½ taza de yogurt natural descremado de consistencia cremosa
Fruta: puedes elegir entre 5 fresas, ½ ciruela fresca, o una combinación de ellas
Splenda (cantidad que gustes)
Unas gotas de vainilla
Preparación
Mezcla en un tazón tu yogurt natural, la vainilla y el endulzante. Pica la fruta en láminas finas y distribuye un tercio de las mismas en el fondo de un vaso corto, coloca por encima la mitad del yogurt y otro tercio de la fruta picada. Para terminar, agrega el resto del yogurt y la fruta que te queda por encima.
Puedes agregarle, si te gusta, 1 cucharadita de parchita, menta picadita o cualquier otra esencia, especia o fruta que desees, tu imaginación es el límite.
Rinde 1 porción.

puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Light

martes, 12 de abril de 2011

No es lo mismo, ni es igual... yogurt con frutas

El yogurt industrial de frutas, incluso el artesanal, está hecho, por lo general, a partir de un licuado de futas (enlatadas en algunos casos) mezclado con un yogurt neutro y dulce, con la promesa de un estupendo sabor y trozos de frutas frescas. Pero por sólo unos minutos más de tu tiempo, puedes obtener mucho más con los mejores trozos de fruta jamás vistos en un yogurt comercial y con los sabores que más te gusten.

Elige un yogurt natural cremoso y de buena calidad, descremado, si estás vigilando tu peso, y la fruta fresca de tu elección. El tiempo que necesitarás para hacerlo será el mismo que te llevará picar la fruta  o una combinación de ellas, endulzar tu yogurt y mezclarlo.  
Anímate a cambiarlo, obtendrás un delicioso yogurt “con frutas” en lugar de un corriente yogurt “de frutas”. Y no dejes de contarme qué tal te fue.

lunes, 11 de abril de 2011

Brochetas con Chocolate


Este sencillo postre no es más que una adaptación minimalista de una fondue de chocolate, cuya gran ventajas es no tener que agregar grasa adicional como la crema de leche contenida en la receta original. Por otro lado, es un postre que puedes servir en raciones individuales y, por si fuera poco, llevarte tu chocolate picadito en un tazón de vidrio pequeño a la oficina, lo calientas en el micro y tienes un delicioso final de almuerzo o una espectacular merienda, mientras sigues trabajando.

Ingredientes
2 fresas de medianas
2 uvas grandes
1/4 de mango
1/4 de manzana verde pequeña
2 gajos de mandarina
2 gajos de naranja
1 rodaja de kiwi de 0,5 cm de espesor
21 gr de chocolate semidulce (negro)
2 brochetas medianas de bamboo
Preparación
Mientras derretites el chocolate a baño maría o en el microondas, corta en dos las fresas y las uvas, corta en cubos el mango y la manzana. En dos brochetas de bambú ve insertando cada trozo de fruta de manera alternada para que cada una tenga la misma cantidad de fruta.
Coloca tus brochetas sobre un bello plato y bañalas con el chocolate, decóralo con los dos gajitos de naranja y la rodajita de kiwi además de una ramita de menta.
Si quieres un toque original en tu plato, corta de la rodaja de kiwi una estrella con la ayuda de un cortador de galletas o cualquier otra figura que te guste.
Rinde 2 brochetas


puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Light

martes, 22 de marzo de 2011

Una Mousse de Chocolate rica en proteinas

Mi esposo es un chocohólico sin remedio y en 19 años que llevamos juntos, me contagié de su adicción por el chocolate. Pensando en él, y en cómo sacar el mejor partido a nuestra desmedida afición por este preciado manjar, creé esta receta de mouse de chocolate. Es una forma deliciosa de comerlo obteniendo lo mejor de sí, con un mejor balance de ingredientes. Este postre alto en proteínas y bajo en grasas, con una aparente textura sólida, pero fundente al paladar, es una muestra que podemos seguir disfrutando de uno de los más preciados platos de la pastelería mundial. Una receta tan fácil de hacer que cualquier cocinero principiante podrá servirlo después de una deliciosa comida,como un final perfecto.
Ingredientes
180 gr de chocolate semiamargo en chips o en barra picadito
20 gr de proteína de soya
¾ taza de agua caliente
½  cucharadita de gelatina sin sabor
3 claras de huevo
1 cucharadita de café instantáneo
1 cucharada de splenda
2 cucharadas de yogurt natural descremado*
Preparación
Mezcla en una licuadora el agua caliente, el splenda y la proteína de soya unos segundos hasta que esta se disuelva. Agrega la gelatina, el café instantáneo y el chocolate, licúa hasta que todo el chocolate se derrita y la preparación se vuelva una crema sedosa y lisa; espera que enfríe un poco y agrega las claras, acciona la máquina por un minuto hasta que estén bien incorporadas y tengas una mezcla ligeramente espumosa. Pasa la preparación a un bowl, y mezcla el yogurt utilizando un batidor de alambre para distribuirlo bien. Es importante que la mezcla esté a temperatura ambiente a la hora de agregar el yogurt. Por último, reparte la preparación en 4 moldes de ½ taza de capacidad ó 6 tacitas de 3 oz (si quieres bajar de peso) y refrigera tu mouse por lo menos 2 horas antes de servirlo.
tacita de 3 oz.

Truco: si preparas tu mousse con un día de anterioridad, obtendrás un sabor más intenso a chocolate, como resultado de la adecuada infusión de tu ingrediente estrella con los demás ingredientes de la preparación.
*El yogurt natural que uso para esta preparación es cremoso, con la textura similar a la de la crema batida, si utilizas un yogurt líquido tendrás una mezcla menos firme y si utilizas un yogurt firme no tendrás la humedad y cremosidad que necesitas, además de que te será difícil mezclarlo bien con tu preparación, obteniendo pequeñas partículas de yogurt nadando en tu mouse.
Rinde 4  a 6 porciones 


puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Light

viernes, 18 de marzo de 2011

Pão de ló … el Bizcocho de Mai Vina

El pão de ló, es un bizcoho artesanal típico del norte de Portugal, es la receta más preciada entre los miembros de mi familia. No hay reunión familiar o celebración de una fecha importante donde no esté presente este delicioso bizcocho que hacía mi abuela. Nos ha acompañado durante toda la vida, ha sido un postre perfecto servido junto a frutas frescas y al vino de oporto, untado con mantequilla para el desayuno, como pastel de cumpleaños relleno de pudín de vainilla y recubierto con merengue y , además, el regalo de Navidad más demandado entre las vecinas y conocidas de mi abuela. Su aroma llena mi casa y mi corazón de los más hermosos recuerdos. Puedes variar la receta añadiendo un par de tazas de una mezcla de frutos secos, nueces y chocolate. Una de las más utilizadas en mi casa es una mezcla de pasas y nueces. Esta receta es muy fácil de duplicar en volumen ya que sus proporciones son por cada 4 huevos, necesitas una taza de azúcar, una taza de harina y media cucharadita de polvo de hornear; a continuación te muestro una hecha con 8 huevos, el tamaño perfecto para que lo disfrutes junto con tus familiares y amigos en una reunión o para obsequiarlo a un ser querido.
Ingredientes
8 huevos
2 tazas de azúcar
2 tazas de harina
1 cucharadita de polvo de hornear
Mantequilla para engrasar el molde
Preparación
Precalienta el horno a 375°F y engrasa con la mantequilla un molde para tortas, preferiblemente uno para pastel de ángel (es el que tiene un tubo en el centro) ya que permite que se cueza mejor el centro en este tipo de bizcochos; no espolvorees con harina el molde. Separa las yemas de las claras de tus huevos. Coloca las claras en el bowl y bátelas a punto de nieve firme (a punto de turrón), agrega poco a poco las yemas de huevo y sigue batiendo hasta que estén bien incorporadas y tengas una mezcla lisa y voluminosa. Baja la velocidad de tu batidora y agrega lentamente las 2 tazas de azúcar, vuelve a aumentar la velocidad de la batidora y mezcla muy bien el azúcar. Vuelve a bajar la velocidad de la máquina y agrega lentamente la harina y el polvo de hornear (no necesitas cernir previamente la harina con el polvo leudante), incrementa de nuevo la velocidad y bate tu mezcla cerca de 5 minutos, hasta obtener una mezcla brillante, lisa y sedosa. En este punto es normal que la mezcla baje a la mitad de su volumen, no te preocupes, no perdiste el aire que incorporaste al principio, al momento de hornear, verás que tu torta subirá tres veces su volumen.

Pasa tu mezcla al molde, previamente engrasado, mételo al horno y baja la temperatura a 350°f, hornea tu bizcocho hasta que esté dorado, aproximadamente cerca de una hora para este tamaño de pastel. Una vez cocido y dorado, retíralo del horno y pasa inmediatamente un cuchillo o espátula alrededor del molde y el tubo interno, para desprender cualquier superficie que se haya adherido al molde, esto impedirá que tu torta se deforme al bajar un poquito su volumen al enfriarse. Deja que repose y se enfríe un rato antes de desmoldarla.

Rinde 12 porciones
Truco: al poner a calentar tu horno a una temperatura ligeramente superior a la que necesitas para hornear un producto, compensarás la cantidad de grados que baja al abrir el horno para introducir la mezcla y la cantidad de calor que absorbe la misma por estar a temperatura ambiente.
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