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viernes, 9 de diciembre de 2011

Tortilla de Bacalao… un magnífico sustituto de la Tortilla Española en cualquier celebración



Si hay un platillo que repito a menudo en casa para servir como pasapalos en cualquier celebración, esa es la Tortilla Española de papas, pero en estos tiempos modernos en los que nos cuidamos más y somos más selectivos a la hora de comer, donde procuramos nivelar las comidas llenas de carbohidratos sustituyéndolos por platillos low carb (bajos en carbohidratos) es precisamente en las fiestas donde encontramos mayor problema a la hora de servir aperitivos que sigan estas características y que sean espectaculares a la vista y el gusto. Después de probar con distintas combinaciones de sabores, la tortilla de bacalao rica en proteínas y muy baja en carbohidratos se ha ganado su puesto como el mejor sustituto a la tortilla española. Y aunque el bacalao no es un pescado popular en Venezuela y por lo tanto considerado como costoso, no lo es más que un salmón ahumado o un buen Jamón Serrano, típico de muchos de los platillos que se sirven de abrebocas un casi todas las fiestas o reuniones celebradas en muchas casas. Además los cortes de bacalao empleados para esta tortilla son los más baratos ya que solo utilizamos las piezas que anteceden la cola y que no sirven para ser servidas enteras como filetes o postas que salen de los lomos de este pescado. Por último un dato no menos importante a la hora de preparar cualquier plato de bacalao si te gusta, es desalar todas las piezas que compres apenas llegas a casa y luego congelarlas listas para usar, así podrás disfrutar de él cuando quieras sin necesidad de pasar por la penosa labor de hacerlo de 2 a 3 días antes del momento de preparación de la receta.

Ingredientes
2 trozos de bacalao delgados cercanos a la cola previamente desalados (1 ¾ a 2 tazas de bacalao desmenuzado)
1 cebolla grande cortada en juliana
1 taza de pimentones asados cortados en tiritas y bien escurridos
1 diente de ajo triturado
¼ taza de perejil liso picadito
5 huevos grandes ligeramente batidos con un tenedor
Sal y pimienta al gusto
2 cucharadas de aceite de oliva

Preparación
Coloca en una cacerolita tus piezas de bacalao y cúbrelas con agua fría, llévalas al fuego cocínalas por un lapso de 10 minutos, transcurrido el tiempo, cuela el pescado y déjalo enfriar ligeramente para luego con mucho cuidado desmenuzar las piezas en trozos medianos retirando toda la piel y las espinas. Resérvalo. 

Calienta a fuego medio en un sartén mediano de 24 a 25 cm de diámetro el aceite de oliva, agrega las cebollas en juliana y saltéalas por unos 8 minutos hasta que estén transparentes, ahora agrega las lascas de bacalao junto con el ajo triturado y sigue cocinando unos 5 a 8 minutos más, por último agrega el pimentón asado y termina de cocinar tu preparación hasta que quede bien sequita sin ningún tipo de líquido de cocción que te impidan en el futuro que tu tortilla no cuaje por exceso de humedad. Traspasa la preparación a un tazón grande (reserva la sartén tibia sobre fuego bajo, no la laves) y mézclala con el perejil, corrige la sal si te hace falta, según cuanto hayas desalado tu bacalao, y condimenta con pimienta. Por último agrega los huevos batidos y mezcla muy bien hasta que esté todo incorporado.

Engrasa un poquito el sartén de nuevo y regresa esta mezcla, cocina tu tortilla hasta que este apenas dorada por abajo y que se haya cocido al 50%, voltéala para cocerla por el otro lado. Para darle la vuelta a la tortilla los españoles usan un plato de la vajilla diaria de la casa, verás que esa técnica no es tan difícil de realizar y te ahorra el dinero de comprar un sartén doble. Te explico: usando una espátula recorre todo el borde de la tortilla para asegurarte que no esté pegada al sartén, tomas el plato y cubres tu tortilla y con mucho cuidado le das la vuelta para que esta caiga sobre el plato, una vez allí sólo tienes que deslizarla nuevamente al sartén, empujar los bordes hacia adentro para que queden redondeados y terminar de cocerla por esa cara. Una vez lista deslízala con la ayuda de la espátula a un plato limpio de servicio y deja que repose por lo menos unos 15 a 20 minutos antes de cortarla y servirla. 

En casa normalmente la servimos a temperatura ambiente la cual también hace más fácil el proceso de cortarla en bocadillos. Espero que la disfrutes tanto como nosotros y si te quedan algunos bocadillos para el día siguiente, podrás acompañarlos con una ensalada para una comida rápida y ligera. Felices fiestas.

Rinde de 6 a 8 porciones

jueves, 25 de agosto de 2011

Con el relleno de queso, hongos y espinacas del enrollado de hojaldre… Canelones rellenos

Si te gusta esta combinación de ingredientes y no te apetece hacer el enrollado de hojaldre, puedes transformarlo en un delicado plato de canelones. Soy amante de la pasta, por ende la primera opción que se me ocurrió con este relleno sin lugar a dudas fue un reconfortante plato de la cocina italiana, como son los canelones cubiertos con una tersa salsa bechamel y un buen queso parmesano. Un plato ideal para una tranquila comida dominical en familia que puedes completar con un carpaccio de entrada, acompañar tus canelones con una buena ensalada y cerrar con broche de oro con un Pão de Ló, unas frutas frescas y una copita de Oporto.

Ingredientes
La preparación completa del relleno del enrrollado de hojaldre
4 tazas de salsa bechamel
12 canelones
½ taza de parmesano rallado

Preparación
Empieza por hacer el relleno y mientras se enfría podrás pre-cocer tus canelones según las indicaciones del paquete. Una vez listo, engrasa un refractario de 9” x 13”con mantequilla o cualquier otro tamaño o forma que gustes donde te quepan todos tus canelones. Coloca un tercio de la salsa como base para tus canelones. Puedes comenzar a rellenar tu pasta e ir colocándolos uno al lado del otro directamente sobre la salsa, una vez que hayas terminado cúbrelos con el resto de la salsa bechamel, esparce por encima el queso parmesano y hornéalos cuando gustes a 190°C (375°F), hasta que su superficie este doradita.
Rinde de 3 a 4 raciones ( 3 a 4 canelones por persona)

lunes, 22 de agosto de 2011

Enrollado de Hojaldre relleno de Queso, Hongos y Espinaca… uhmm!!! la combinación perfecta

Hace años, buscando recetas nuevas para agregar a mi pequeño abanico culinario, me topé con este enrollado en una colección de revistas de cocina en la cual lo catalogaban como strudel, un enrollado típico de Europa Central, y así lo llamé durante mucho tiempo hasta que aprendí que realmente no era un strudel, ya que su masa es totalmente diferente al hojaldre. Originalmente, esta receta contenía un delicado relleno de hongos, espinaca y queso cottage, para quienes no lo conocen este queso es parecido a la ricota pero más suave y húmedo, cuya combinación con los hongos lleva a otro nivel el típico relleno de ricota y espinaca. Aunque es cierto que desapareció el queso cottage del mercado venezolano, quedando como una rara exquisitez cuando lo consigues en algún local comercial a precio de oro, experimenté durante mucho tiempo una adaptación de esta receta que me diera la combinación ideal de sabor que con sólo el queso ricota no alcanzaba, y es esta la que hoy me alegra compartir con ustedes para que, al igual que en mi casa, no falte en su mesa este delicado enrollado que puedes servir como entremés en una reunión, como acompañante de cualquier comida o como protagonista junto con una ensaladita para una cena ligera.

Ingredientes
1 caja de masa de hojaldre de 2 unidades*
200 gr de hongos (champiñones) picados o rebanados
1 cebolla mediana en cuadritos
1 diente de ajo triturado
½ taza de vino blanco seco
150 gr de ricota con sal
60 gr de queso blanco duro rallado grueso
50 gr de queso mozzarella
2 huevos ligeramente batidos
1 huevo batido adicional para el barnizado del enrollado
Sal y pimienta al gusto
2 cucharadas de aceite de oliva
*El hojaldre puedes comprarlo ya listo y congelado en el supermercado en cajas o paquetes de 1 ó 2 unidades, es decir, 1 ó 2 rollos de masa de 250 gr cada uno. Para esta receta necesitarás 2 rollos.
Preparación
En un sartén grande calienta el aceite de oliva a fuego medio y sofríe la cebolla junto con el ajo hasta que este transparente, agrega los hongos y cocina todo hasta que el líquido que emanan se haya evaporado casi en su totalidad, agrega entonces la espinaca y el vino y una vez más permite que se evaporen los líquidos en su totalidad. Retira del fuego la preparación, agrega todos los quesos, condimenta con sal y pimienta tomando en cuenta que los quesos en especial el blanco es salado, por lo que te recomiendo probar el relleno antes de agregar sal de más. Agrega los 2 huevos batidos y mezcla para incorporar todo muy bien. Deja enfriar completamente el  relleno antes de usarlo.
Mientras el relleno enfría pon a precalentar el horno a 200°C (400°F). Desenrolla una de las masas sobre el mesón de trabajo sobre el plástico en el que vienen enrolladas, distribuye la mitad del relleno sobre ella sin llegar a los bordes para que la masa se pueda adherir consigo misma y sellar el relleno, ahora con la ayuda del plástico enrolla de nuevo la masa como si hicieras un brazo gitano, transpórtalo y dale la vuelta suavemente  sobre una bandeja de hornear con un silpat o previamente engrasada y enharinada para que no se pegue al momento de hornear, dejando el lado del cierre hacia abajo. Con un tenedor pincha varias veces el rollo hasta el fondo, atravesando todas las capas de masa y relleno para que el vapor pueda salir durante la cocción y se cueza uniformemente por dentro, repite de nuevo todo el proceso con la otra masa y cuando tengas las dos listas en la bandeja de hornear barnízalas con el huevo que batiste adicionalmente. Hornea hasta que estén doraditos tus enrollados.

martes, 7 de junio de 2011

Bruschettas integrales con queso de cabra… ¿qué puede ser más rico que pan, queso, ajo y tomate?

Para mí lo máximo, casi no puedo vivir sin estos alimentos a mano, un bocadillo a media mañana, acompañar una sopita o una ensalada, definitivamente es uno de mis pecados. Pero puedes buscar alternativas para el pan blanco sustituyéndolo por pan integral, tortillas de trigo integral o casabe, un poco menos dañino para aquellos que como yo somos gorditos o para los que deben restringir el tipo de carbohidratos que consumen por razones médicas como la diabetes. Si no te has acostumbrado aún al sabor del pan integral, esta es una combinación que te ayudará. Con el tiempo, incluso podrá pasarte como a muchos que terminan por cambiarlo totalmente porque tiene mucho más sabor y textura que cualquier pan blanco pre-empacado de calidad media que consigas en el mercado. Puedes usar la hierba aromática que más te guste, puede ser fresca o deshidratada y también puedes sustituirla por un queso de cabra que ya la contenga. Lo que si debes tomar en cuenta es que, además de saber muy bien, un plato que luzca apetitoso por contraste de colores siempre será más agradable visualmente sin tener que llegar a los extremos de la alta cocina y eso, amigos míos, es lo que yo llamo la buena vida.

Ingredientes
2 rebanadas de pan integral
4 tomates cherry
8 cucharaditas de queso de cabra aproximadamente, puedes poner la cantidad que gustes
Orégano fresco
1 diente de ajo sin piel
Sal y pimienta
Aceite de oliva

Preparación
Pica los tomates al medio y luego rebana cada mitad en cuatro diagonalmente o como te sea más fácil. Tuesta tus rebanadas de pan y al salir del horno frota ligeramente por una de sus caras un diente de ajo, pica tus tostadas en cuatro bastones cada una. Con la ayuda de una espátula y una cucharilla coloca cada porción de queso sobre cada pancito, luego las rebanadas de medio tomate, un chorrito de aceite de oliva, sal, pimienta y las hojitas de orégano. Sírvelas como acompañante o como unos deliciosos abrebocas en cualquier reunión.
Rinde 8 bastoncitos, 2 porciones


también puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Light

viernes, 3 de junio de 2011

Antipasto de caraotas mixtas… una relación ganar-ganar

La forma más sencilla y económica de agregarle valor nutricional a tus comidas diarias definitivamente es incluir las legumbres como una fuente sana de proteínas. Puedes disfrutarlas solitas con un poquito de aceite de oliva, vinagre, sal y pimienta; hacer de ellas un antipasto más diverso agregando ajo, perejil, además se hace en un dos por tres. Si no tienes caraotas precocidas y pimentones asados en la nevera, lo cual sería un poco más sano y sin tantos conservantes, puedes comprarlos enlatados y con simplemente con mezclar todo en un tazón tendrás un platillo donde el que ganas eres tú. Yo por mi parte siempre cuento con este antipasto en la nevera, si es hora de almuerzo y no he cocinado aún lo mezclo con un tomatico, aguacate y un atún enlatado, un huevo cocido o queso de cabra. Agrega otras legumbres como lentejas, garbanzos o incluso mezcla las caraotas blancas con negras y obtén lo que llamamos en Venezuela una combinación dominó, el límite de colores y sabores puede ser infinito, sólo deja volar tu imaginación para que te lleve a lugares que aún no has conocido.

Ingredientes
1 pimentón asado en julianas finas (del color que prefieras)
1 diente de ajo pequeño finamente picado
½ cucharadita de perejil liso picadito
Sal, pimienta, aceite de oliva y vinagre de vino blanco al gusto.
Puedes sustituir el vinagre de vino por un buen vinagre balsámico y además agregar albahaca y orégano fresco o seco.
Preparación
Mezcla todo en un tazón y guárdalo en un recipiente hermético o un lindo frasco de vidrio con tapa en tu nevera. Bien conservado con la ayuda del aceite y el vinagre tu antipasto puede durarte por lo menos una semana en el refrigerador.
Rinde 3 tazas

también puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Light

viernes, 6 de mayo de 2011

Los imprescindibles caracoles

No hay mejor forma de comer pan que bañado con la mantequilla derretida que queda en el fondo de la concha de un caracol, tanto que puedo pasar un buen rato casi que exprimiendo la concha invertida sobre un buen trozo de pan campesino. La primera vez que mi mamá me hizo probar en casa de mi padrino este plato, de apariencia extraña debo admitir, me comí con reservas el primer bocado sólo para darme cuenta que era uno de los mejores manjares que había probado en mi vida, hasta volverse uno de mis platillos favoritos. Hice lo mismo con mi hijo de trece años en un almuerzo junto con mi esposo en un restaurancito francés y le paso exactamente lo mismo que a mí, quedó prendado de su delicado y particular sabor. Hasta que por fin, después de pedirle la receta a mi padrino por enésima vez porque siempre la olvidaba, logré hacerlos en mi casa con mucho éxito y tan deliciosos como los que él hace. Hoy voy a compartir con ustedes su secreto para que, cada vez que quieran,  los preparen a la mitad sino menos de lo que les costaría comérselos en un restaurant. Claro está que tienen que hacer una pequeña inversión en las conchas, platos y tenazas para comérselos en casa,  pero eso sólo es la primera vez ya que todos los utensilios, incluso las conchas, son reusables y el costo de las latas no supera el precio de 1 docena servidos a medias para dos personas. Si aprenden esta sencilla receta podrán sorprender a sus invitados por todo lo alto con una entrada francesa emblemática.
Ingredientes
Para la mantequilla de hierbas
2 tazas de perejil, sólo las hojas y tallos muy tiernos
2 barras de mantequilla con sal*
5 ó 6 dientes de ajo grandes
2 cucharadas de brandy
Sal y pimienta al gusto
Para los caracoles
1 lata de 6 docenas de caracoles (escargots)**
La mantequilla preparada
1/4 de taza de brandy
Un poquito de aceite o mantequilla corriente para el sartén
72 conchas de caracoles**
*Usa preferiblemente una mantequilla francesa o europea de buena calidad ya que este plato se apoya en ella principalmente, debe estar a temperatura fresca, ni muy suave ni muy dura.
**Las conchas puedes conseguirlas en tiendas especializadas de cocina o en bodegones y ventas de delicateses, los caracoles enlatados los consigues en algunos supermercados y también en tiendas de delicateses.

Preparación
Destapa la lata de caracoles, cuela el líquido, lávalos bien sin quitarles nada de su carne y déjalos reposar sobre un colador para que drenen todo el agua posible.Para obtener esta riquísima mantequilla de hierbas para tus caracoles, que además puedes utilizarla en muchísimas otras preparaciones como por ejemplo un pescado a la plancha, coloca en un procesador junto con el ajo, el perejil, el brandy, pimienta a tu gusto y un poquito más de sal, porque aunque ella tiene sal no es suficiente la cantidad para salar ligeramente los caracoles. Procesa todos los ingredientes hasta tener una pasta homogénea. Refrigérala un ratito si está demasiado suave después de trasvasarla del procesador, pero sólo lo suficiente para que la puedas colocar dentro de las conchas, no permitas que se endurezca demasiado. Si no tienes procesador de alimentos no la hagas en la licuadora, es preferible que piques lo más fino que te sea posible el ajo y el perejil, para luego incorporarlo a la mantequilla con una espátula, un batidor de alambre o en una batidora.
Mientras tanto, en un sartén caliente agrega un poquito de aceite o mantequilla común, luego los caracoles e inmediatamente el brandy permitiendo que, con sumo cuidado, el alcohol se encienda y flambeé los caracoles; una vez se extinga la llama, retíralos del fuego y deja que se enfríen. Transcurrido un rato de refrigeración de la mantequilla y con los caracoles ya fríos, con la ayuda de un cuchillo o una espátula pequeña coloca aproximadamente media cucharadita de esta mantequilla de hierba adentro de cada una de las conchas, a continuación introduce cada caracol cómo hasta la mitad de la misma o un poco menos, no lo coloques muy adentro porque después te costará a ti y a tus invitados sacarlos de las conchas a la hora de comerlos. Termina de rellenar tus conchas con aproximadamente ¼ a ½ cucharadita de mantequilla y colócalos sobre una bandeja o plato que puedas llevar a la nevera por un rato antes de hornearlos. De hecho puedes congelar las porciones que no vayas a utilizar dentro de un recipiente o bolsa hermética y disponer de ellos en cualquier ocasión, no necesitas descongelarlos para cocerlos, colócalos directamente sobre los platos para caracoles y dale un poquito más de tiempo en el horno para que se calienten en su totalidad.
Precalienta el horno a 400°F, coloca tus caracoles en los platos especiales para 6 ó 12 unidades y hornéalos entre 10 y 15 minutos. Sírvelos calientes acompañado de un buen pan campesino y una helada copa de champagne o vino blanco.
Rinde 6 docenas para 6 ó 12 porciones

jueves, 5 de mayo de 2011

Pastelitos de Camarón… una versión en español de los Rissóis de Camarão

Nada mejor para recordar a mi Mai Vina en el Día de la Madre que una merienda con estos magníficos pastelitos, una adaptación de mi abuela de lo que en Portugal llaman Rissóis de Camarão, los cuales generaban una batalla campal en mi casa, sin siquiera dejar que se enfriaran en la cesta, para saber quién podía conseguir lo que esperaba… comer más que los demás. Esta deliciosa receta de Mai Vina que me enseñó mi mamá es muy sencilla de hacer en casa y súper rápida, se basa en un salteado de camarones bien picaditos y espesados con maicena (almidón de maíz) con la cual rellenas los discos de masa circulares que compras en el supermercado. Puedes servirlos como aperitivo en una fiesta o antes de una cena, también pueden acompañar una rica ensalada, una sopita o utilizar el relleno y un poquito de una mezcla de crema de leche y huevos para hacer unas tartaletas de mariscos, de hecho ya hice eso en varias oportunidades que tuve invitados en casa y quedan fabulosas.

Ingredientes
250 gr camarones pelados, limpios y desvenados
1 diente de ajo lo más finamente picado
2 cucharadas de maicena
1/2 taza de agua
Sal y pimienta al gusto
Aceite de oliva para saltear los camarones
25 discos de masa para pastelitos pequeños #1 de 9 cm de diámetro (no descartes los separadores)
Abundante aceite vegetal para freír
Aunque la receta original de mi abuelita no llevaba ningún tipo de hierbas, puedes agregarle perejil o ciboulette picadito a tu gusto.
Preparación
Pica bien pequeñitos tus camarones, calienta una ollita con un poquito de aceite de oliva y saltéalos junto con el ajo unos minutos a fuego medio hasta que cambien de color. Disuelve la maicena en el agua fría e incorpórala a los camarones, remueve la mezcla con una cuchara de madera de vez en cuando cocinándola hasta que espese. Retírala del fuego, agrega la sal, la pimienta y las hierbas si las usas, mezcla todo muy bien y déjala que enfríe lo suficiente antes de usarla para el relleno.
Para armar tus pastelitos, humedece la superficie de tu mesón de trabajo con un poquito de agua, distribuye en ella los discos de masa y humedece con agua el borde de cada uno con la ayuda de tus dedos, coloca cerca de dos cucharaditas del relleno en el centro de cada disco, dóblalos al medio y ciérralos presionando los bordes con un tenedor. Envuelve tus pasteles en los separadores de plástico en que venía la masa, colócalos sobre un plato o bandeja y cubre con papel film, refrigéralos hasta la hora de freírlos. Calienta un caldero con suficiente aceite vegetal y fríelos de dos en dos bañándolos permanentemente de aceite caliente con la ayuda de una cuchara, hasta que estén bien dorados e infladitos.
Rinde 25 pastelitos
Truco: si extiendes sobre el mesón la mayor cantidad de discos de masa, te será más fácil repartir equitativamente el relleno sobre las mismas. De igual manera este truco te servirá a la hora de preparar cualquier tipo de masa rellena.

Pastelitos de Camarón… una versión en español de los Rissóis de Camarão on Foodista

viernes, 29 de abril de 2011

Dignos de una fiesta... Peperonata con Ajos Asados

Tener siempre en la nevera algún tipo de antipasto es algo que puede sacarte de apuros en momentos inesperados, por eso, estos pimentones asados son ideales, los cocinas en un dos por tres y estarán siempre a mano para lo que los necesites,  incluso para vestirse de fiesta y sorprender a esos amigos que terminaron en tu casa de manera imprevista. Acompáñalos con  aceitunas, chorizo, queso manchego, un buen vino tinto y estarás listo para una buena velada. Puedes variar los sabores complementarios añadiendo o cambiando las hierbas que más te gusten, prueba sustituir el perejil por albahaca, le va de manera estupenda a estos pimentones.

Ingredientes
2 pimentones amarillos, 2 pimentones verdes y 2 pimentones rojos asados en la hornilla y pelados (puedes ver la técnica en Pimentones Asados)
1 cabeza de ajos asados
3 cucharadas de aceite de oliva
Perejil liso picadito al gusto
1 ½ cucharada de vinagre balsámico (opcional)
Sal gruesa y pimienta al gusto
Preparación
Pica los pimentones en tiritas y colócalos en un bowl, agrega los dientes de ajos enteros y pelados, el perejil, el aceite, el vinagre si lo usas y condimenta con sal y pimienta. Mezcla todo muy bien y refrigéralo en un contenedor hermético o un envase de vidrio en tu nevera hasta por una semana aproximadamente.
Rinde 6 a 8 porciones


también puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Light

miércoles, 27 de abril de 2011

Brochetas Caprese

Estas brochetas que gráficamente representan con gracia los colores de la bandera italiana, aunque no en el orden exacto, son la mínima expresión de una ensalada caprese. Originaria de Capri y con Denominación de Origen, esta ensalada es una perfecta combinación de tomate, queso mozzarella de búfala y albahaca.  Los bocconcinis, unas bolitas de queso mozzarella de búfala del tamaño de un bocado y los tomates cherry son los ingredientes ideales para hacer esta receta para comer sin cubiertos, la cual puedes servir de abrebocas en una velada, de merienda para la oficina o incluir en tu menú de comidas para un picnic. Empaca tus brochetas en una bolsita hermética y estarás listo para disfrutar de ellas en el lugar que más te guste.

Ingredientes
3 tomates cherry
6 bocconcinis de búfala
6 hojitas de albahaca
6 brochetas pequeñas de bambú
Aceite de oliva, orégano en polvo, sal y pimienta al gusto
Preparación
Lava tus tomatitos, sécalos y divídelos a la mitad. Colócalos en un tazón junto con los bocconcinis, agrega el aceite y sazona con la sal, el orégano y la pimienta. Inserta en cada brocheta la mitad de un tomate, la hoja de albahaca y termina con el queso. Empácalas en una bolsita hermética o en un envase y refrigéralas hasta el momento de servir.
Rinde 1 ó 2 porciones


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jueves, 7 de abril de 2011

Un enrolladito express

De todas las flaquitas que he hecho, esta versión es una de mis favoritas, fácil de hacer y maravillosa para llevar ya que no necesitarás refrigerarla permanente. Empácala en papel encerado de cocina y luego en papel marrón, la amarras con una cuerdita de sisal y listo, una merienda espectacular para llevar a cualquier lugar, la escuela, el trabajo o un día de picnic familiar. Lleva por lo menos una más a la oficina, estoy segura que no podrás comértela sin compartir.

Ingredientes
2 flaquitas (ver receta en básicos)
4 rebanadas de pavo con pimienta
2 rebanadas de queso amarillo o queso manchego (40 gr en total)
8 cuñas de tomates confitados
Aceitunas rellenas para decorar
Preparación
Una vez frías las tortillas, coloca intercalando una rebanada de pavo, otra de queso y luego la última de pavo, coloca las cunas de tomates y enróllalas comenzando por ese lado como si fuera un brazo gitano. Refrigéralas envueltas en papel envoplast hasta la hora de servir o empácalas para llevar.


Pica tus tortillitas en dos porciones y decóralas con las aceitunas. Si las vas a servir como pasapalitos en una velada, pica cada tortilla en 6 rueditas y decora de igual manera. Tus invitados disfrutarán de una opción diferente a la hora de picar.
Rinde 2 flaquitas o 12 pasapalitos


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lunes, 28 de marzo de 2011

Crema de Ajo Porro con Tofu

No  hay país que no tenga en su haber, una versión de una deliciosa crema de ajo porro. Fría o caliente, es originalmente hecha a partir de un salteado de papas y ajo porro en mantequilla y pimienta. Esta delicada crema inspirada en este clásico de la cocina, resurge transformada cambiando su compañera habitual, la papa, responsable de su textura cremosa, por el tofu, logrando así el mismo maravilloso resultado con un bajo contenido de carbohidratos y un alto contenido de proteínas. Acompáñala con unas deliciosas tostaditas de casabe, una ensaladita y no tendrás que preocuparte por almorzar o cenar ningún plato complicado, durante la semana.

Ingredientes
3 tallos de ajo porro
2 tallos de cebollín
1 tallo de célery
2 calabacines
1 zanahoria mediana
1 cucharada de aceite de oliva
1 cucharada de mantequilla
260 gr de tofu firme
5 tazas de caldo de pollo
Sal y pimienta al gusto
Preparación
Pica tu ajo porro en rueditas al igual que el cebollín y tus otros vegetales en cuadritos. En una cacerola para sopas, pon a calentar el aceite junto con la mantequilla a fuego medio, agrega el ajo porro y el célery y saltea un minuto, incorpora el resto de tus vegetales y la pimienta y permite que todos se doren ligeramente por aproximadamente 5 minutos. Agrega el caldo, la sal, tapa tu cacerola y cuece tu sopa por 20 minutos. Apaga el fuego y déjala reposar unos 10 minutos.

Pica el tofu en varias porciones y traspasa, en pocas cantidades cada vez, tu sopita al vaso de la licuadora junto con un trozo de tofu. Procésala hasta obtener una crema lisa y sedosa. Almacénala en envases herméticos y refrigérala. Una vez fría podrás si así lo deseas congelarla y tener una deliciosa sopa en cualquier momento.
Rinde 10 porciones (2 litros)


puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Light

martes, 22 de marzo de 2011

Berenjenas con Tofu Gratinadas... una cena completa en un solo plato

De todas las cocinas regionales que existen en el mundo, la comida italiana es una de las que maneja una cantidad deliciosa de recetas con berenjenas. Tomando como base su receta de las berenjenas gratinadas “a la parmigiana” (a la parmesana), me reinventé una preparación más ligera, que balanceada con proteínas como el tofu, me permitieran tener en un solo plato, una cena completa y de sanas proporciones. Puedes acompañarlas con unas tostaditas de casabe o pan integral y una copita de vino tinto…  para una cena, de mitad de semana, fuera de serie.

Ingredientes
12 rebanadas de berenjenas grilladas
60 gr de tofu firme
2 cucharadas de parmesano
3 cucharadas de puré de tomate (passatta)
1 cucharada de agua
 ½ cucharadita de aceite de oliva
Un pellizco de azúcar
Sal, pimienta y ajo en polvo al gusto
Aceite de oliva extra para engrasar el molde y para gratinar
Albahaca y orégano al gusto (opcional)
Preparación
Precalienta el horno a 375°F, rebana el tofu en 6 láminas finas y prepara tu salsa de tomate en una taza mezclando la passatta, la cucharada de agua, la ½ cucharadita de aceite, la sal, la pimienta, el ajo en polvo, el azúcar y las hierbas aromáticas, hasta que estén bien combinados. Engrasa ligeramente un ramekin o un refractario individual para hornear, coloca una cucharada y media de esta salsa como base, luego 4 rebanadas de berenjenas, a continuación 3 láminas de tofu y otra cucharada de salsa, repite el proceso colocando otras 4 rebanadas de berenjenas, las 3 láminas de tofu restante y una cucharada de salsa, para terminar coloca las últimas 4 rebanadas de berenjena, lo que queda de salsa y cúbrelas con las 2 cucharadas de parmesano. Deja caer un hilo de aceite por la superficie y llévalo al horno por unos 12 minutos, hasta que el contenido se caliente, el queso se derrita y tome un ligero color dorado.

Retira del horno el refractario y deja que repose un par de minutos para que se asiente la salsa, antes de servirlo.
Rinde 1 porción


también puedes encontrar esta recetan en... La Sopa de Tomate Light

martes, 15 de marzo de 2011

Tomates Cherry Rellenos con Queso de Cabra

Una vez fui de picnic con toda mi familia a celebrar el domingo de Pascua en los jardines de la Universidad Simón Bolívar, en Caracas, y decidimos que cada uno tenía que llevar algo para compartir con los demás, además de llevar el bizcocho que mi abuela siempre hacía para las reuniones familiares, me ingenié para llevar estos pequeños tomates rellenos de queso de cabra, perfectos para comer sin cubiertos como pasapalos. De ahí en adelante se convirtieron en nuestros favoritos y hoy me complace compartirlos con ustedes.


Ingredientes
12 tomates cherry
24 cucharaditas de queso de cabra al orégano (entre 120-150 gr aprox.)
12 rebanaditas de aceitunas negras
Sal y pimienta
Aceite de oliva
Orégano fresco para decorar
Preparación
Lava y corta por la mitad los tomatitos. Con un cuchillo pequeño corta delicadamente la base de cada mitad para que al colocarlos en el plato se mantengan derechos. No descartes las bases que acabas de cortar que servirán de tapitas junto con las aceitunas.
Con una cucharita retira un poco de las semillas para obtener una pequeña cavidad para sostener mejor el queso, salpimienta, rocíalos con aceite y rellena cada mitad con una cucharadita de queso de cabra. Para finalizar coloca una ruedita de aceituna, la tapita del tomate y una hojita de orégano, rocía ligeramente con aceite de nuevo y espolvorea con pimienta.
Rinde 4 porciones


también puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Light
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