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jueves, 17 de marzo de 2016

Quinoa con vegetales y guacucos…cumpliendo con Dios y con nuestro cuerpo

Llega Semana Santa y, para todos aquellos que hemos sido criados bajo la religión católica, son los días en los que no podemos faltar al compromiso de no comer carne; pero para los venezolanos es cada vez más difícil conseguir cosas en los mercados debido al desabastecimiento que se ajusten a nuestro presupuesto, sobretodo en épocas como estas donde el pescado llega a valer el triple de su costo habitual.
Por eso la propuesta de hoy es ofrecerte una receta con quinoa, un producto que, aunque es más costoso que el desaparecido arroz, hoy es más fácil encontrarlo en muchas tiendas, es más sano y amortiguas el gasto con unos deliciosos guacucos que puedes conseguir con o sin concha (para esta receta los usé sin concha) en cualquier pescadería a un costo realmente más bajo que el pescado o los mariscos. Para los que no viven en Venezuela, podemos decir que estos pequeños moluscos son como una especie de almejas mucho más pequeñas que crecen enterradas en el fango de pantanos de agua salada y son comunes en el Sur del Caribe, desde Belice hasta Colombia, en el Golfo de Venezuela y en el Lago de Maracaibo. Los más famosos en nuestro país son los de la isla de Margarita, tánto que una playa lleva su nombre, Playa Guacuco, además de los de la Restinga en donde se obtiene la mayor pesca.
Espero que disfrutes de esta receta tanto como yo y me cuentes, si la haces, qué tal te salió.

Ingredientes
1 ½ taza de guacucos limpios, escurridos y sin cocha (480gr)*
½ taza de quinoa
½ a 3/4 taza de caldo de mariscos, agua o una mezcla de ambos
¼ taza de brandy
200 gr de tomates en lata picados en dados pequeños (pulpa y jugo por separado)
2 dientes de ajo triturado
1 tallo de ajo porro mediano picado en rodajas o láminas finas (sólo la parte blanca y la verde más tierna)
1 tallo de cebollín picadito
½ jalapeño picado finamente (si te gusta más picante agrega un jalapeño completo)
1 cebolla mediana picada en dados pequeños
½ pimentón picado en dados pequeños
½ taza de zanahoria picada en dados pequeños (puedes usar las congeladas)
½ taza de guisantes frescos o congelados
3 cucharadas de aceite de oliva
2 taza de rúgula picada toscamente
Sal y pimienta al gusto
*Si vives en Caracas la gente de Frescados vende los guacucos limpiecitos sin un grano de arena y pelados (tienen delivery). Si no, pregúntale a tu pescadero si los vende limpios. Puedes hacerlos con concha si no los consigues ya pelados.

Preparación
En una cacerola mediana o un sartén que funcione como una paellera con tapa, calienta el aceite de oliva junto con el ajo a fuego medio bajo, incorpora la cebolla, el ajo porro, el cebollín, el jalapeño, el pimentón y rehoga tus vegetales hasta que la cebolla esté transparente como unos 5 a 7 minutos; agrega el tomate y sigue cocinando por unos 5 minutos más para que reduzca un poco el líquido.
Ahora sube el fuego, agrega la quinoa, los guacucos y el brandy y cocina removiendo constantemente hasta que se haya evaporado casi en su totalidad el líquido. Incorpora el jugo del tomate, ½ taza del caldo, la zanahoria, los guisantes y condimenta con la sal y la pimienta; tapa tu cacerola y baja el fuego al mínimo cocinado la preparación alrededor de 20 minutos hasta que la quinoa esté cocida. De vez en cuando chequea la cantidad de líquido y si hace falta agrega de a poco el caldo restante.
Una vez lista, retírala del fuego y rectifica el punto de sal. En este punto puedes agregar la rúgula y mezclarla en su totalidad con la quinoa o servirla por encima en cada plato como puedes ver en la foto. En ambos casos funciona y es deliciosa. La idea es que se cueza la rúgula ligeramente con el calor residual de la quinoa caliente. A la hora de servir, agrega un poco más de aceite por encima, un poquito más de brandy para que realce el sabor de los guacucos y espolvorea con un poco más de pimienta recién molida.

Rinde 6 a 8 porciones

jueves, 12 de abril de 2012

Carne Estofada con Batatas… el horno hace la diferencia



Son muchos los que conozco, sobre todo en Venezuela, que no escapan de usar una olla de presión para guisar carne. ¿Las razones? muchas, entre ellas la falta de tiempo para cocinar y lo duro que es el corte de carne que se utiliza. ¿Son esas las tuyas? porque han sido las mías hasta ahora.
 Normalmente uso cortes de carne para guisar como el lagarto (osobuco), el pecho de res o el solomo abierto los cuales tienen dos buenas ventajas, son baratos y tienen mucho gusto gracias a esas vetas blancas y delgadas de grasa entretejidas que se ven en la carne (marmoleada) pero, en contraposición suelen ser duras por lo que llevan mucho tiempo cocinarlas para ablandarse, es ahí donde salía a relucir mi olla de presión. Lo que nunca me imaginé es el aroma con que impregnaría mi casa abriendo el apetito de todos y el sabor único que resultaría de un estofado hecho en el horno, en fin, no sabía lo que me estaba perdiendo. He pasado horas metida de cabeza en libros de cocina estudiando y comparando técnicas e ingredientes de muchas recetas y cuando llegaba al tema de los estofados tendía a pasar la página con la creencia de que no sería realmente diferente y que por lo tanto no me tomaría todo ese tiempo para cocinar una simple carne guisada. ERROR (en negritas y en mayúsculas como lo ven), ahora entiendo por qué tantos libros no podían estar equivocados y sobretodo por qué la escuela de cocina on-line de Cook´s Illustrated, donde estoy tomando algunas clases y de la cual tomé y adapte esta receta con ingredientes que podemos encontrar en nuestros supermercados, no en vano lo llama “El mejor estofado de carne” (The Best Beef Stew).

Si tienen la oportunidad de tomarse un Domingo para dedicarle un ratito nada más para la preparación de esta carne, la cual es muy sencilla, y después realizar cualquier otra cosa mientras la carne se cocina solita en el horno no la desaprovechen y prueben esta técnica, el resultado es realmente delicioso. La receta original llevaba cebollitas perla (difíciles de conseguir en Venezuela), harina para espesar y papas, en su lugar le agregue batatas las cuales aportarán la ración de carbohidratos en mejores proporciones que la papa, la dulzura de las cebollitas y contribuirán junto con la gelatina sin sabor a espesar la salsa sin necesidad de agregar la harina.
Ingredientes
1,8 kg de pecho de res cortada en cubos parejos de 5 x 5 cm*
3 filetes de anchoas picadas bien pequeñita para obtener casi una pasta
1 cucharada de pasta de tomate
2 ajos grandes picados fino o triturados
1 cebolla grande picada en julianas finas
4 zanahorias medianas cortadas en trozos de 2,5 cm
4 batatas medianas peladas y cortadas en 6 porciones
1 taza de guisantes congelados
2 tazas de vino tinto suave
2 cucharadas de aceite vegetal
2 tazas de caldo de pollo bajo en sodio
2 hojas de laurel
4 ramitas de tomillo
100 gr de tocineta entera
2 cucharaditas de gelatina sin sabor
½ taza de agua
Sal y pimienta al gusto
Preparación
Coloca la rejilla del horno en el nivel medio y precalienta el horno a 300°F, coloca la carne picada sobre una rejilla para que pierda un poco el frío y escurra los líquidos sobre una bandeja de hornear, junta  en un tazón pequeño las anchoas picaditas, el ajo y la pasta de tomate mezclándolo muy bien hasta obtener una pasta y resérvala. Saca los guisantes del congelador y déjalos descongelándose en otro tazón.

Pon a calentar a fuego medio alto una olla grande preferiblemente de hierro y pesada (cocote*) durante unos minutos hasta que esté bien caliente, mientras tanto con la ayuda de unas toallas de papel absorbente seca  muy bien la superficie de la carne para eliminar la humedad exterior que contenga  que evita que un mejor color dorado al momento de sellar la misma, una vez caliente la olla agrega 1 cucharada de aceite vegetal y a continuación la mitad o un tercio de la carne a la cacerola, distribuyendo muy bien la carne por toda la superficie, evita agregar demasiada carne a la vez porque bajara mucho la temperatura y en vez de sellar tu carne y obtener un hermoso color dorado, sólo lograrás que se desplieguen los jugos de la misma llenando el fondo de tu cacerola de líquidos sancochándola sin poder obtener color alguno. Ya dorada por abajo dale la vuelta y sigue el proceso hasta que esté bien doradita por todos los lados, retírala de la olla, resérvala en un tazón. Agrega la segunda cucharada de aceite y el resto de la carne para repetir el mismo proceso, mientras terminas de dorar la carne, una vez dorada el resto de la carne, baja el fuego a medio y devuelve la carne anterior a la olla junto con los líquidos recolectados para seguir con la preparación.

Incorpora la cebolla y la zanahoria a la carne y removiendo constantemente cocina los vegetales un par de minutos raspando el fondo de la olla con la cuchara de palo para despegar cualquier trocito de carne que pudiera estar adherido al fondo, agrega la pasta que hiciste con las anchoas y mezcla todo muy bien permitiendo que se cueza unos segundos hasta que sientas la fragancia del ajo. Ahora incorpora el vino y aumenta la temperatura, sigue removiendo constantemente la preparación para desglasar el fondo de la olla y mantenlo así hasta evaporar 2 tercios del vino, una vez reducido el líquido, agrega el caldo de pollo, el laurel, el tomillo, la tocineta entera y espera que hierva, llegado el punto de ebullición, tapa tu cacerola, retírala del fuego y pásala inmediatamente al horno previamente caliente. Cuece la preparación por un lapso de 2 horas.

Transcurrido este tiempo, retira del horno la olla y descarta las hojas de laurel y la tocineta, agrega las batatas picadas, si te hace falta un poco más de líquido agrega un poco de agua y devuelve la olla tapada al horno. Cocina de 20 a 25 minutos o hasta que las batatas estén un poco suaves pero no del todo cocidas. Aprovecha este último lapso de tiempo para hidratar la gelatina en la ½ taza de agua a temperatura ambiente.

Para terminar el guiso, pasa de nuevo la olla a la hornalla de la cocina, con la ayuda de una cuchara grande retira el exceso de grasa que hay en la superficie,  incorpora los guisantes, la gelatina hidratada, pimienta, rectifica la sal y sigue la cocción unos 3 minutos más a fuego alto. Retíralo del fuego y sirve de inmediato.

Rinde de 6 a 8 porciones
*Una cocote como se le conoce en Francia, es una olla de hierro pesada y esmaltada en su interior que se usa tradicionalmente para estofar y brasear preparaciones de la cocina clásica.


también puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Liht

martes, 7 de junio de 2011

Sopa con hongos y legumbres al jerez… reconfortante en cada bocado.

¿Cuántas veces abres la nevera y a pesar de tener comida hecha no te provoca comerte eso? A mí no te imaginas cuántas. En una casa donde siempre se está cocinando previendo ganar tiempo a la hora del almuerzo por lo que muchas veces tengo listo algo en la nevera, hoy me provocaba comer algo distinto, pero sobre todo reconfortante, entonces busqué en mi refrigerador esperando como en una especie de inspiración “divina” a ver qué conseguía y qué podía hacer con ello. Me topé con un contenedor con dos tazas de caldo de carne que había descongelado para otra preparación, unas caraotas blancas precocidas que me sobraron al hacer el antipasto, unos hongos frescos y ajo porro, el cual nunca falta en mi nevera. Que me disculpen los que como yo son seguidores de Mafalda pero que, a diferencia de mí, como a ella no les gusta la sopa, pienso que a la hora de tener hambre (y más que hambre fatiga) y no hay mucha paciencia para esperar, nada es más reconfortante que un plato de sopa caliente, hecho en 15 minutos y acompañado de unas tostadas con queso. Gracias a Dios que también me quedaba un poco de queso de cabra cremoso y unos tomates cherry,  junto al pan integral, por lo cual decidí que mi almuerzo el día de hoy sería una sopita con hongos y caraotas blancas al jerez, acompañado de unas bruschettas de queso de cabra con los tomaticos y orégano fresco. Les digo que el almuerzo quedó estupendo, pero juzguen ustedes si es que yo tenía demasiada hambre o si en realidad, después de prepararla ustedes mismos, vale la pena compartirla. Me encantaría saber cuáles recetas has improvisado y que la compartas con nosotros a través de este blog.

Ingredientes
2 tazas de caldo de res
½ taza de agua
1 taza de hongos frescos en finas láminas
1 taza de caraotas blancas precocidas o enlatadas
1 tallo de ajo porro en rueditas
2 a 3 cucharadas de jerez
Sal y pimienta al gusto
1 cucharada generosa de aceite de oliva
1 cucharada de mantequilla
1 cucharada de ciboulette picadito (opcional)
Preparación
Derrite la mantequilla junto con el aceite de oliva en una cacerolita, agrega el ajo porro y saltéalo por un par de minutos y agrega los hongos, deja que cuezan por unos 8 minutos removiendo de vez en cuando, transcurrido ese lapso agrega el caldo, el agua, el jerez y las caraotas, salpimienta tu sopita y cuécela de 5 a diez minutos más. Sírvela de inmediato con una cucharadita de ciboulette picadito y acompañada de estas deliciosas bruschettas.
Variante: puedes sustituir las caraotas blancas por cebada precocida sólo que en menos cantidad.
Rinde 2 porciones


también puedes ver esta receta en... La Sopa de Tomate Light

viernes, 20 de mayo de 2011

Ratatouille… un guiso que se convirtió en película

De origen nizardo y preparado en toda la región de Provenza, Francia, este guiso veraniego a base de tomates, ajos, pimientos, cebollas, calabacines, berenjenas y aromatizado con las hierbas provenzales típicas de la región y aceite de oliva, se sirve sólo con pan, arroz, papas o cous cous y también de acompañante de carnes o pescados. Hay muchas formas de prepararlo, unos dicen que se cuecen cada vegetal por separado y luego se unen al final y otros lo cocinan todo junto, lo que sí es único es su reconocida fama renovada por la película de Disney, donde Remy una rata cocinera le ayuda a Linguini a servirle una delicada variante de este guiso a Anton Ego cuyo personaje recrea a un crítico gastronómico, a quien el conocido platillo le calienta el corazón al recordar que su madre se lo servía cuando era niño. Para que puedas apreciar el sabor de este aromático plato, comparto contigo esta receta hecha con mi juguete nuevo, una olla de cocción lenta. Si no tienes este práctico artefacto, puedes hacer esta receta de la manera tradicional reduciendo el tiempo de cocción a la mitad o un poco menos, dependiendo siempre de la fuerza del fuego de tu cocina y el tipo de olla que estés utilizando. Para este tipo de preparaciones es bueno usar una pesada de fondo grueso y estar muy pendiente del grado de humedad que necesita tu guiso para que no se seque y corras el riesgo de que se queme.

Ingredientes
2 berenjenas medianas picadas en cubos de 1,5 cm aprox
2 calabacines medianos picados en medias lunas
1 pimentón rojo mediano picado en cubos de 1,5 cm aprox
1 pimentón verde o amarillo mediano picado en cubos de 1,5 cm aprox
1 cebolla picada al mismo tamaño de los otros vegetales
1 lata de tomates picado de 400gr (escurridos, sólo la pulpa)
2 dientes de ajo
½ taza de puré de tomate (no concentrado)
¼ de taza de tomates secos empacados sin aceite
2 cucharadas de perejil liso picadito
1 cucharadita de albahaca seca
1 cucharadita de hierbas de Provenza
1 cucharadita de sal, más ½ cucharadita para drenar las berenjenas antes
2 cucharadas de aceite de oliva
Pimienta al gusto

Preparación
Sobre un colador coloca las berenjenas en cubos mezcladas con la media cucharadita de sal, déjalas reposar de 45 minutos a 1 hora para que drenen su líquido amargo. Una vez transcurrido este tiempo, lávalas y sécalas muy bien, mezcla tus berenjenas en un tazón muy grande junto con el resto de los ingredientes, incluyendo el puré de tomate, las hierbas, la sal, la pimienta y el aceite de oliva hasta que esté todo bien distribuido. Traspásalo todo a la vasija de la olla de cocción lenta, tápalo y programa tu olla para cocer durante 6 horas a baja temperatura (LOW). Ahora dedícate a lo que tú quieras, ella se apagará automáticamente transcurrido ese tiempo, obtendrás vegetales guisados que aún tendrán una textura al dente.
Rinde 6 tazas


puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Light

martes, 17 de mayo de 2011

Baba Ghannouj… una fuerte contrincante del Hummus

De todas las cremas (dips) de la comida árabe y del medio oriente, para mí esta es una de las más deliciosas, hecha a partir de berenjenas asadas en la hornilla las cuales le aportan un sabor dulce y ahumado, mezcladas con tahine, ajo, aceite de oliva y en muchos de los países árabes donde la hacen, acostumbran incluso a servirla con semillas y el zumo de una granada por encima. En mi mesa nunca falta a la hora de servir unos tentempiés sanos y sabrosos junto con unos triangulitos tostados de pita árabe integral. Puedes untar con ella un sándwich de roast beef o una hamburguesa para darle un toque diferente o complementar una cena tradicional con tabule y kibbe para velada temática del medio oriente. La creencia popular de estos países dice que esta crema es dulce y seductora a tal punto que es difícil resistirse a dejar de comerla y que las mujeres que la consumen regularmente adquieren las mismas características de dulzura y seducción. No sé hasta qué punto esto será del todo cierto lo que sí puedo asegurarte es que no podrás dejar de comerla.

Ingredientes
2 berenjenas medianas
1 diente de ajo
1 cucharadita de tahine (pasta de ajonjolí árabe)
1 cucharadita de zumo de limón
1 cucharadita de aceite de oliva
Sal y pimienta al gusto
Comino en polvo al gusto (opcional)

Preparación
Lava tus berenjenas y colócalas directamente sobre el fuego en la hornilla de la cocina, sin retirarles la piel. Ásalas hasta que estén bien negritas y luego déjalas reposar unos 10 minutos. Con mucho cuidado retira toda la piel de las mismas, corta el tallo y coloca la pulpa en el procesador de alimentos junto con el resto de los ingredientes. Procesa tu crema hasta obtener una consistencia sedosa pero con algo de textura, trasvásala a un contenedor y refrigérala bien tapadita hasta que la vayas a usar. Al momento de servirla, puedes agregar aceite de oliva por encima de tu crema y espolvorearla con páprika.
Rinde 2 tazas

sábado, 30 de abril de 2011

Un tabule sin gluten

Como un tabule sería la mejor descripción que te puedo dar de esta ensaladita, pero a diferencia del original que lleva trigo, esta variante lo sustituye por  lentejas manteniendo intactos en la receta, el tomate, la cebolla, el perejil y la hierbabuena  como ingredientes. Es el acompañante ideal de una comida para llevar junto a un wrap de roast beef y una ensalada a la que, al agregarle un poco de atún enlatado, acompañada de unas tostadas de pan árabe integral con hummus de garbanzos, se vuelve una comida completa refrescante en estos días de calor intenso. Al no contener trigo su contenido de gluten es bajo, lo que lo hace una buena elección en cuanto a las alergias, y sus calorías reducidas lo transforman en un excelente aliado a la hora de cuidar nuestro peso.

Ingredientes
1 taza de lentejas precocidas
1 taza de tomate en cuadritos
1 taza de perejil liso picadito
1 cucharada de hierbabuena picadita
¼ taza de cebolla finamente picada
2 cucharaditas de zumo de limón
4 cucharaditas de aceite de oliva
Sal y pimienta al gusto
Preparación
Utiliza la receta de caraotas precocidas para cocer tus lentejas. Coloca la cebolla ya picada en un colador sobre un tazón con un poco de sal y déjala reposar una hora para suelte líquido y quitarle un poco el picor. Al cabo de ese lapso lávala para eliminar los residuos de sal. En un tazón grande coloca todos los ingredientes, sazona con sal, pimienta, mezcla bien tu ensalada y refrigérala hasta el momento de servirla.
Puedes omitir la hierbabuena si no te gusta o sustituirla por cilantro picadito, también puedes cambiar la cebolla por cebolla morada la cual tiene un sabor más suave y delicado.
Rinde 4 porciones


puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Light

viernes, 29 de abril de 2011

Dignos de una fiesta... Peperonata con Ajos Asados

Tener siempre en la nevera algún tipo de antipasto es algo que puede sacarte de apuros en momentos inesperados, por eso, estos pimentones asados son ideales, los cocinas en un dos por tres y estarán siempre a mano para lo que los necesites,  incluso para vestirse de fiesta y sorprender a esos amigos que terminaron en tu casa de manera imprevista. Acompáñalos con  aceitunas, chorizo, queso manchego, un buen vino tinto y estarás listo para una buena velada. Puedes variar los sabores complementarios añadiendo o cambiando las hierbas que más te gusten, prueba sustituir el perejil por albahaca, le va de manera estupenda a estos pimentones.

Ingredientes
2 pimentones amarillos, 2 pimentones verdes y 2 pimentones rojos asados en la hornilla y pelados (puedes ver la técnica en Pimentones Asados)
1 cabeza de ajos asados
3 cucharadas de aceite de oliva
Perejil liso picadito al gusto
1 ½ cucharada de vinagre balsámico (opcional)
Sal gruesa y pimienta al gusto
Preparación
Pica los pimentones en tiritas y colócalos en un bowl, agrega los dientes de ajos enteros y pelados, el perejil, el aceite, el vinagre si lo usas y condimenta con sal y pimienta. Mezcla todo muy bien y refrigéralo en un contenedor hermético o un envase de vidrio en tu nevera hasta por una semana aproximadamente.
Rinde 6 a 8 porciones


también puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Light

miércoles, 27 de abril de 2011

Brochetas Caprese

Estas brochetas que gráficamente representan con gracia los colores de la bandera italiana, aunque no en el orden exacto, son la mínima expresión de una ensalada caprese. Originaria de Capri y con Denominación de Origen, esta ensalada es una perfecta combinación de tomate, queso mozzarella de búfala y albahaca.  Los bocconcinis, unas bolitas de queso mozzarella de búfala del tamaño de un bocado y los tomates cherry son los ingredientes ideales para hacer esta receta para comer sin cubiertos, la cual puedes servir de abrebocas en una velada, de merienda para la oficina o incluir en tu menú de comidas para un picnic. Empaca tus brochetas en una bolsita hermética y estarás listo para disfrutar de ellas en el lugar que más te guste.

Ingredientes
3 tomates cherry
6 bocconcinis de búfala
6 hojitas de albahaca
6 brochetas pequeñas de bambú
Aceite de oliva, orégano en polvo, sal y pimienta al gusto
Preparación
Lava tus tomatitos, sécalos y divídelos a la mitad. Colócalos en un tazón junto con los bocconcinis, agrega el aceite y sazona con la sal, el orégano y la pimienta. Inserta en cada brocheta la mitad de un tomate, la hoja de albahaca y termina con el queso. Empácalas en una bolsita hermética o en un envase y refrigéralas hasta el momento de servir.
Rinde 1 ó 2 porciones


también puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Light

martes, 26 de abril de 2011

Ajos Asados... irresistibles


La primera vez que supe de esta receta fue hace como 15 años, en un programa de televisión que pasaban por Discovery  Channel, en el que una Chef asaba los ajos para luego exprimirlos como un tubo de pasta dental, obteniendo una crema sedosa con un sabor mucho más dulce y delicado en comparación con el ajo crudo. Esta receta es muy sencilla, deliciosa y puede ser una manera extraordinaria de disfrutar de este aromático bulbo, puedes usarlo como una pasta y untar unas tostaditas o mezclarlo en tu aderezo de ensalada favorito, o si prefieres los dientes enteros como ingrediente en otro platillo.



Para asar tus ajos simplemente corta la parte superior de la cabeza completa, colócala sobre un papel de aluminio, sazona con sal gruesa, pimienta y aceite de oliva, opcionalmente puedes agregar alguna hierba aromática de tu gusto como romero, tomillo, etc. Cierra el papel de aluminio cubriendo completamente tu ajo y hornea a 375°F hasta que estén suavecitos al tacto al apretar el saquito de papel de aluminio.

puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Light

viernes, 15 de abril de 2011

El infaltable “Soufflé” de Jojoto de mi mamá

Se ha vuelto prácticamente una tradición en mi casa hacer este delicioso y, a decir verdad, bastante dulce, pastel de jojoto para acompañar los Rojões de Porco, un plato portugués de costillas de cerdo al vino… además del roast beef, platos que nunca faltan en nuestras festividades. Esta receta que obtuvo mi mamá de una enfermera con quien trabajó en una oportunidad hace ya muchos años, bajo el nombre de soufflé de jojoto, no es como tal un soufflé aunque se inflé en el horno, en realidad su técnica es diferente, sencilla de preparar y hoy quiero compartirla contigo para que tampoco falte en tu casa.

Ingredientes
1 lata grande de crema de jojoto de 440gr
1 lata pequeña de crema espesa o ½ grande
½ taza de azúcar
½ taza de leche en polvo (sin restituir, solo el polvo)
2 cucharadas de mantequilla derretida
3 cucharadas de harina de maíz (harina pan)
3 huevos
Preparación
Precalienta el horno a 375°F y engrasa con mantequilla un refractario para hornear, preferiblemente de cerámica o vidrio pyrex. En un bowl grande incorpora y mezcla suavemente uno a uno todos los ingredientes sólo lo suficiente para que esté relativamente homogéneo, no batas en exceso buscando obtener una mezcla lisa. Vierte la preparación en el refractario y hornea tu “soufflé” por 1 hora o hasta que esté dorado y cuando insertes un palillo de madera en el centro no salga líquido adherido en él. Una vez listo retira tu pastel del horno, permite que repose unos minutos y sírvelo como acompañante de tu plato preferido.
También es muy rico a temperatura ambiente, lo que lo hace un plato estupendo para llevar y compartirlo con tus seres queridos a la hora de hacer un picnic.
Rinde de 4 a 6 porciones 

jueves, 14 de abril de 2011

Una versión diferente de su Caldo Verde… Sopa de Acelgas

Esta receta no es exactamente la que hacía mi abuela, pero su sabor me recuerda a la que me preparaba en mi infancia con las “hojitas verdes” (espinacas, berros, acelgas o una mezcla de ellas) que encontraba frescas en el San Ciro, un abastico de la Av. Victoria en el que compraba sus víveres. Me imagino que fue su versión caraqueña del Caldo Verde, una sopa típica portuguesa, que lleva couves (coles portuguesas), papas, la cual no siempre la hacía puré y un buen chorizo portugués en algunas ocasiones,  acompañada con un trozo de broa, un típico pan de maíz que se come en el Portugal continental. Ahora bien, si buscas una versión más ligera puedes omitir el chorizo y hacerla tal cual la receta que te doy a continuación, mi único consejo es que no omitas la papa, puedes bajar la cantidad, combinarla con zanahoria o sustituirla por batata, ya que su función en esta sopita es absorber y transformar todo el amargor que en ocasiones suelen aportar las hojas verdes en la cocción.

Ingredientes
1  a 1 ½ paquetes de acelgas tiernas picaditas en juliana
1 papa mediana en cubos
1 zanahoria grande en cubos
1 tallo de cebollín en rueditas
1 cebolla mediana en juliana
2 cucharadas de aceite de oliva
5 tazas de agua
Sal al gusto
Preparación
En una cacerola para sopa, calienta el aceite de oliva y saltea tus vegetales junto con la papa ligeramente, agrega el agua y las acelgas, tapa tu sopita y cocínala a fuego medio por 20 minutos, contados a partir de que alcance el punto de ebullición. Retírala del fuego, permite que repose unos minutos antes de servirla.

Puedes acompañarla con una tostada de pan integral New York Bread o casabe tostadito y un quesito blanco de búfala a la plancha.
Rinde 8 porciones (2 lt)

miércoles, 30 de marzo de 2011

una divina alternativa... Tomates Confitados

Los tomates confitados  tienen una textura más suave y un sabor más delicado que los tomates secos. El sólo contarles cómo hacerlos ya me hace la boca agua, el aroma con que  llenarán tu casa al hornearlos hará de este plato un básico en tu cocina y en tu despensa. Cuando marines tus tomates con la sal y el azúcar para extraer parte del líquido que contienen, agrega la combinación de hierbas y especies que más te guste… ajo y albahaca, tomillo, o hierbas de Provenza y pimienta, o simplemente hacerlos al natural, tu imaginación es el límite. Puedes usarlos para cualquier receta en la que requieras tomates secos. Son deliciosos como parte de un antipasto, con la pasta, el risotto, una ensalada y en unos extraordinarios sandwichs.

Ingredientes
24 tomates
8 dientes de ajos
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar
1/8 taza de aceite de oliva
½ cucharada de hierbas de Provenza
Aceite de oliva adicional para la cocción y para almacenarlos (opcional)
Preparación
Pica en cuartos tus tomates, no los peles, retira el corazón con las semillas y descártalas, pela los dientes de ajo y pícalos en tiritas. Coloca tus cuñas en un bowl grande, agrega la sal, el azúcar, el ajo, el aceite, las especias y mézclalo todo muy bien. Cubre tu bowl con papel plástico y refrigéralos por 24 horas.

Transcurrido este tiempo, saca tus tomates y deja que tomen temperatura ambiente. Pasa las cuñas junto con los ajos a otro bowl y descarta el líquido de maceración. Precalienta el horno a 300°F y engrasa ligeramente dos bandejas de hornear, puedes o no forrarlas con papel de aluminio o colocar un silpat sobre ellas, si lo tienes no te hace falta engrasar la bandeja de hornear. Distribuye los tomates, con la piel hacia abajo, sobre las bandejas y sobre ellos, los ajos. Puedes verter opcionalmente un hilito de aceite de oliva antes de meterlos al horno.
Cuece tus tomates por aproximadamente 2 horas, apaga el horno y deja que se enfríen dentro de él. Una vez fríos traspásalos a un envase o frasco hermético, y si lo deseas, agrega un poquito más de aceite de oliva sobre ellos, esto permite que se conserven por más tiempo en tu nevera. Ahora sólo tienes que preparar con ellos tu receta favorita.

Rinde  1 a 1½ frascos medianos (como el de mayonesa) aproximadamente



lunes, 28 de marzo de 2011

Crema de Ajo Porro con Tofu

No  hay país que no tenga en su haber, una versión de una deliciosa crema de ajo porro. Fría o caliente, es originalmente hecha a partir de un salteado de papas y ajo porro en mantequilla y pimienta. Esta delicada crema inspirada en este clásico de la cocina, resurge transformada cambiando su compañera habitual, la papa, responsable de su textura cremosa, por el tofu, logrando así el mismo maravilloso resultado con un bajo contenido de carbohidratos y un alto contenido de proteínas. Acompáñala con unas deliciosas tostaditas de casabe, una ensaladita y no tendrás que preocuparte por almorzar o cenar ningún plato complicado, durante la semana.

Ingredientes
3 tallos de ajo porro
2 tallos de cebollín
1 tallo de célery
2 calabacines
1 zanahoria mediana
1 cucharada de aceite de oliva
1 cucharada de mantequilla
260 gr de tofu firme
5 tazas de caldo de pollo
Sal y pimienta al gusto
Preparación
Pica tu ajo porro en rueditas al igual que el cebollín y tus otros vegetales en cuadritos. En una cacerola para sopas, pon a calentar el aceite junto con la mantequilla a fuego medio, agrega el ajo porro y el célery y saltea un minuto, incorpora el resto de tus vegetales y la pimienta y permite que todos se doren ligeramente por aproximadamente 5 minutos. Agrega el caldo, la sal, tapa tu cacerola y cuece tu sopa por 20 minutos. Apaga el fuego y déjala reposar unos 10 minutos.

Pica el tofu en varias porciones y traspasa, en pocas cantidades cada vez, tu sopita al vaso de la licuadora junto con un trozo de tofu. Procésala hasta obtener una crema lisa y sedosa. Almacénala en envases herméticos y refrigérala. Una vez fría podrás si así lo deseas congelarla y tener una deliciosa sopa en cualquier momento.
Rinde 10 porciones (2 litros)


puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Light

martes, 22 de marzo de 2011

Berenjenas con Tofu Gratinadas... una cena completa en un solo plato

De todas las cocinas regionales que existen en el mundo, la comida italiana es una de las que maneja una cantidad deliciosa de recetas con berenjenas. Tomando como base su receta de las berenjenas gratinadas “a la parmigiana” (a la parmesana), me reinventé una preparación más ligera, que balanceada con proteínas como el tofu, me permitieran tener en un solo plato, una cena completa y de sanas proporciones. Puedes acompañarlas con unas tostaditas de casabe o pan integral y una copita de vino tinto…  para una cena, de mitad de semana, fuera de serie.

Ingredientes
12 rebanadas de berenjenas grilladas
60 gr de tofu firme
2 cucharadas de parmesano
3 cucharadas de puré de tomate (passatta)
1 cucharada de agua
 ½ cucharadita de aceite de oliva
Un pellizco de azúcar
Sal, pimienta y ajo en polvo al gusto
Aceite de oliva extra para engrasar el molde y para gratinar
Albahaca y orégano al gusto (opcional)
Preparación
Precalienta el horno a 375°F, rebana el tofu en 6 láminas finas y prepara tu salsa de tomate en una taza mezclando la passatta, la cucharada de agua, la ½ cucharadita de aceite, la sal, la pimienta, el ajo en polvo, el azúcar y las hierbas aromáticas, hasta que estén bien combinados. Engrasa ligeramente un ramekin o un refractario individual para hornear, coloca una cucharada y media de esta salsa como base, luego 4 rebanadas de berenjenas, a continuación 3 láminas de tofu y otra cucharada de salsa, repite el proceso colocando otras 4 rebanadas de berenjenas, las 3 láminas de tofu restante y una cucharada de salsa, para terminar coloca las últimas 4 rebanadas de berenjena, lo que queda de salsa y cúbrelas con las 2 cucharadas de parmesano. Deja caer un hilo de aceite por la superficie y llévalo al horno por unos 12 minutos, hasta que el contenido se caliente, el queso se derrita y tome un ligero color dorado.

Retira del horno el refractario y deja que repose un par de minutos para que se asiente la salsa, antes de servirlo.
Rinde 1 porción


también puedes encontrar esta recetan en... La Sopa de Tomate Light
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