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jueves, 16 de junio de 2011

Hamburguesa de Cerdo BBQ… la fusión perfecta de dos de sus platos predilectos

La hamburguesa y las costillas de cerdo barbecue acompañados de sus respectivas papas chips y ensalada de repollo, son dos de los platos favoritos tanto de mi esposo como de mi hijo. Estos clásicos de la comida estadounidense son tomados muy seriamente por ellos a la hora de prepararlos en casa y con un sabor bien distante de los que tristemente han llegado a nosotros representados en las cadenas de comida rápida. Tienen tantas variantes como regiones del país, llegando a identificarlos con los nombres del estado al que representa, tal es el caso del famoso cerdo mechado barbecue de Carolina del Norte (North Caroline Pulled-Pork Barbecue) que consigues frecuentemente versionado en distintas revistas gastronómicas de Estados Unidos. Tomando esto como partida, empecé a buscar una receta que fusionara ambos platillos en uno sólo, encontré un montón de ellos de los cuales y tomé algo de cada uno para hacerles a mis dos amores este Día del Padre, y compartirlo junto con ellos en un sabroso domingo de comida informal y sin cubiertos, en el sofá frente al televisor viendo sus películas favoritas. Como postre, pienso servirles una tarta de chocolate sin harina acompañada de un cremoso helado de café. Si quieres la receta del pan que utilizo para estas hamburguesas y la de la tarta del postre, no te pierdas los post de mañana.

Ingredientes
1,2 Kg de costillas de cerdo lo más magras posible*
1 cebolla blanca mediana cortada en rodajas
1 cebolla morada mediana cortada en rodajas
1-1 ½ cucharaditas de sal ahumada**
Pimienta molida al gusto
1 limón
Agua
1 ½ tazas de salsa BBQ hecha en casa o comprada
6 bollos redondos de pan al estilo brioche hecho en casa o compra un buen pan de hamburguesa
Tu ensalada de repollo favorita
Papas chips
Preparación
Retira la mayor cantidad de grasa que haya en el exterior de tus costillas de cerdo, lávalas muy bien, frótalas con el limón, vuelve a enjuagarlas y sécalas con papel de cocina, por último condiméntalas con la sal ahumada o sal común y la pimienta. Mezcla ambas cebollas y coloca la mitad de ellas sobre el fondo de una olla de presión, sobre las mismas acomoda todas las costillas de cerdo y encima el resto de la cebolla. Cubre todo con agua, tapa tu olla de presión y cocina el cerdo por una hora contada a partir del comienzo del silbato. Una vez transcurrido este lapso retírala del fuego, permite que salga todo el vapor de manera segura antes de abrirla para luego extraer las costillas y descartar los líquidos de cocción junto con las cebollas. Ya  afuera y todavía calientes, con la ayuda de dos tenedores ve separando la carne de los huesos, y a su vez separándola en hebras gruesas, retirando el resto de la grasa que pueda quedar entre las fibras de carne.
En el tazón de la olla de cocción lenta mezcla el cerdo mechado y la salsa barbecue, tápalo y enciéndela programando el tiempo para 2 ½ horas de cocción en Low. Si no tienes este electrodoméstico puedes hacerlo en una olla, preferiblemente de doble fondo y pesada, donde hagas tus guisos normalmente sobre la estufa a fuego muy muy bajo por un lapso de una hora. En este caso es importante estar pendiente de controlar la humedad de la salsa, agregando un poquito de agua cada vez que haga falta pero no en exceso, porque el resultado final debe ser relativamente seco para que no humedezca demasiado el pan a la hora de armar tus hamburguesas. Al terminar la cocción ratifica el punto de sal y pimienta y corrígelo si hace falta.
Corta el pan en dos, coloca un piso de cerdo sobre la base del pan, por encima de él coloca una cucharada o más de la ensalada de repollo y si gustas un poquito más de cerdo, coloca la tapa superior del pan y sirve tu hamburguesa acompañada de unas ricas papas chips o papas fritas y un poco más de salsa BBQ en un tazón individual.
Rinde 6 porciones
*Pídele a tu carnicero que te separe las costillas individualmente pero que no las pique en trozos pequeños.
** En Caracas se está consiguiendo una deliciosa Sal de Araya Ahumada producida artesanalmente, busca en tu ciudad o país si hay alguna que sea ahumada, pero si no consigues puedes sustituirla por sal común.

Salsa BBQ… hecha en casa

A pesar de su origen incierto, hay registros sobre la salsa barbecue que se remontan al siglo XV cuando Colón la lleva a España desde la isla la Española, donde era usada como condimento de carnes que asaban los Taínos, nativos de las islas del Caribe, sobre unas parrillas de madera, método al que llamaban barbacoa y que luego pasa al inglés como barbecue. La primera salsa BBQ producida comercialmente fue hecha por The Georgia Barbecue Sauce Company, en Atlanta, y sale a la venta en Enero de 1909. Luego Heinz lanza la suya para el año 1940. Ampliamente usada por la cocina de los Estados Unidos y hoy día catalogada históricamente como una institución de ese país, esta salsa tiene una infinidad de variantes donde encontramos desde pasta concentrada de tomate, salsa kétchup, hasta vinagre y melaza dentro de sus ingredientes. Esta es mi versión de ella hecha en casa a la cual no le pongo tabasco, pero si te gusta ligeramente picante puedes agregársela y aumentar un poco la cantidad del rábano picante (horseradish).

Ingredientes
1 cebolla picada finamente
1 diente de ajo triturado
1 ¾ tazas de kétchup
1/3 taza de salsa inglesa
½ cucharada de ralladura de limón
3 cucharadas de jugo de limón
1 cucharadita de vinagre de sidra
2 cucharadas de papelón granulado o rallado
1 cucharada de melaza
1 cucharada de café instantáneo
1 cucharadita de horseradish (rábano picante)
1 cucharadita de mostaza en polvo
1 cucharadita de Sal de Araya Ahumada
2 cucharadas de aceite vegetal
Opcional: 1/8 cucharadita de salsa tabasco
Preparación
Calienta el aceite y sofríe el ajo y la cebolla a fuego medio hasta que este traslucida, agrega todos los demás ingredientes, menos el tabasco y cocina la salsa a fuego bajo por unos 20 minutos. Retírala del fuego, agrega el tabasco y mézclala muy bien. Permite que repose unos 15 minutos y luego utiliza tu salsa de la manera que gustes. Si tienes oportunidad, has siempre con unos días de antelación la salsa, esto le permitirá integrar y balancear mejor los sabores de sus ingredientes. Puedes conservarla en la nevera por un buen tiempo y también puedes congelarla.
Rinde 2 a 2 ½ tazas aproximadamente

miércoles, 25 de mayo de 2011

Chili de lagarto con caraotas negras… mi versión criolla del chili

El chili es uno de los platos más populares de la comida Tex-Mex y de origen más discutido. Una vertiente asegura que es mexicano, que la palabra “chili” proviene del Náhuatl, un dialecto azteca, que era hecho a base de sobras de comidas anteriores y servido en las cantinas a un precio ínfimo o gratuitamente a los clientes, sobre todo a los forasteros que gustaban de comer algo picante y de sazón mexicana. Según ellos, este platillo nace en Ensenada, México hacia 1880 como resultado de un método de conservación de la poca carne disponible para lugareños de bajos recursos. Otros aseguran que es estadounidense y es creado a partir de carne seca, manteca, chile seco y sal, mezclados y secados a la intemperie sobre ladrillos en una suerte de plato deshidratado, para luego ser hervidos en cazuelas en estaciones y vías ferroviarias. Siendo uno de los platos oficiales del Estado de Texas, Estados Unidos; es difícil determinar cuál sería el origen del chili ya que este estado fue en una época territorio mexicano.
 La receta de chili que te ofrezco hoy es una variante que se me ocurrió después de ver infinidad de versiones, las hay de carne molida y caraotas rojas como el que ya publiqué antes, de pollo o pavo con caraotas blancas y hasta una modalidad sin carne para vegetarianos, lo que sí se repite en cada uno de ellos o en la mayoría, es que es un guiso de cocción prolongada a fuego muy lento, por lo que es ideal la olla de cocción lenta, hecho con tomates, chile, cebollas y ajo especiado con una mezcla de orégano y comino que le da su sabor tan peculiar, servido con salsa tabasco o alguna otra salsa picante. La carne de lagarto es ideal para guisar, tiene mucho gusto y es poco costosa, pero puedes sustituirla por la que más uses para este propósito. En cuanto al picante, a mi familia no le agrada, por lo que suelo hacerlo básicamente con ají dulce, pero siéntete libre de sustituir la cantidad de ají dulce que quieras por ají picante o agregar a tus ingredientes chiles mexicanos secos o enlatados que consigas en comercios de delicateses. Tener chili siempre a mano en el congelador puede ser la solución ideal y saludable para resolver rápidamente algunas de tus comidas, notarás además que con el tiempo mejora y se balancean sus aromas y sabores.

Ingredientes
1 Kg de lagarto sin hueso de preferencia lagarto la reina
1 cebolla grande
4 dientes de ajo
1 tallo de cebollín
½ taza de pasta concentrada de tomate
5 ajíes dulces
2 tazas de caldo de res
2 cucharaditas de melao de papelón
1/8 cucharadita de orégano seco molido
¼ cucharadita de comino seco molido
1 ½ cucharadita e sal
Pimienta al gusto
Aceite vegetal para dorar la carne y sofreír los vegetales
Preparación
Pica la carne en tiras delgadas y cortas como de 1 cm de espesor y 4 ó 5 cm de largo, condiméntala con ½ cucharadita de la sal y pimienta a tu gusto. Calienta un sartén grande a fuego fuerte y agrega un poquito de aceite vegetal, para dorar la carne agrega poca cantidad de cada vez al sartén y repite el proceso todas las veces que sea necesario hasta dorar la totalidad de la carne.  No sobrecargues tu sartén para que no baje demasiado la temperatura y así evitarás obtener una carne sancochada y grisácea por la cantidad de líquido que emanará de la misma, en vez de lograr un bonito sellado con un perfecto color dorado en los trozos de lagarto.
Mientras tanto pica finamente todos los vegetales, una vez termines con la carne resérvala en un tazón, baja un poco el fuego y agrega más aceite si te hace falta, incorpora los vegetales al sartén y, revolviendo constantemente, sofríelos hasta que estén ligeramente transparentes y se hayan tornado marroncitos, gracias a los restos de carne adheridos en el fondo y que seguramente ya se separaron al entrar en contacto con la cebolla. Transcurrido unos cinco minutos agrega la pasta de tomate y las especias, remueve hasta que todo se incorpore bien y cocina por un par de minutos más. Agrega ahora media taza de caldo, raspa con la cuchara de madera delicadamente el sartén para terminar de separar los restos adheridos y mezclar todo muy bien, sigue cocinando la preparación hasta que se haya reducido un poco el líquido y luego retírala del fuego.
En el tazón de tu olla de cocción lenta mezcla la carne, la salsa resultante del sofrito, la cucharadita de sal y el caldo restante, remueve todo muy bien, tapa tu olla y prográmala en low por 8 horas. Al transcurrir 6 horas agrega las caraotas negras precocidas y deja transcurrir el tiempo restante hasta completarlo por completo.
Rinde 6 porciones

Nota: si no tienes olla de cocción lenta igual podrás hacer esta receta, sólo agrega todo a una olla pesada y de fondo grueso preferiblemente, vierte una taza más de caldo, ya que habrá más evaporación durante la cocción por la temperatura más elevada, colócala a fuego muy bajito y cocina tu guiso por unas 3 o 4 horas, agrega las carotas y mantén la cocción por 1 hora más.


Puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Light

viernes, 28 de enero de 2011

Chili con Carne

Ingredientes
1 ¾ taza de célery (tallo y más 1/3 taza de las hojas) picado finamente
3 ¼ tazas de zanahorias picadas en cuadros pequeños
4 ajíes dulces grandes rojos finamente picados
6 tazas de cebolla en juliana
4 dientes de ajo finamente picado
800 gr de carne molida
8 cdas de pasta de tomate concentrado
1 cdita de orégano seco entero
1 cda de azúcar
1 taza de vino blanco seco
1,3 lt de caldo de pollo diluido en partes iguales con agua
2 cdas de vinagre balsámico
Sal y pimienta al gusto
(Si te gusta picante sustitúyelos por ají picante también puedes agregar pimienta de cayena).
Preparación
Para pre cocer las caraotas colócalas en una olla con suficiente agua para cubrirlas como 2 cm por encima de su volumen. Cocínalas a fuego moderado hasta que arranque el hervor cuélalas (esto evitará la fermentación en exceso que puede producir gases) y devuélvela a la olla, agrega suficiente agua caliente, el laurel y sala ligeramente. Hiérvelas tal cual hicieras unos espaguetis, retira la espuma que se forma en la superficie mientras se cocina. Una vez al dente cuélalas y resérvalas calientes.
Calienta en una olla de gran capacidad el aceite. Sofríe ligeramente la cebolla y el ají dulce, incorpora la carne molida y déjala cocer por unos 5 minutos a fuego vivo removiendo constantemente. Añade el vinagre, el célery y la zanahoria junto con el ajo y la pasta de tomate. Remueve bien hasta que todo se incorpore. Agrega el caldo diluido, el orégano, el azúcar, la sal y la pimienta y cuece todo de 10 a 15 minutos. Agrega las caraotas y cocina todo hasta que estén blandas y reduzca un poco el líquido o hasta que tenga la consistencia de un guiso.
*al igual que el resto de los granos es mejor hidratar las caraotas para facilitar su cocción, para hidratarlas lávalas y colócalas en agua por 12 horas.
Rinde 14 porciones


puedes encontrar esta receta en... La Sopa de Tomate Light
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